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Nicolás de Bari

  Nicolás de Bari   Bienvenido a Personajes de la Historia  

El verdadero "Viejo pascuero"

SAN NICOLAS DE BARI SANTA CLAUS.JPG

Nicolás de Bari. Obispo de Myra (☆ Patara, Licia,?- † 6 de diciembre de 344). Patróno de Grecia, Turquía, Rusia. Aunque es uno de los santos más populares en las iglesias griega y latina, hay muy poca certeza histórica acerca de él, excepto que fue obispo de Myra en el siglo IV.

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Nació en Patara, en la región de Licia (actualmente dentro del territorio de Turquía) en una familia adinerada y desde niño se destacó por su carácter piadoso y generoso. Sus padres, fervorosos cristianos, lo educaron en la fe. Después de la muerte de sus padres Nicolás heredó una gran fortuna que puso al servicio de los necesitados, según la hagiografía escrita por Metodio, arzobispo de Constantinopla.

Al morir sus padres repartió toda su fortuna entre los pobres y se fue a vivir a Mira (en la región de Anatolia, actualmente Turquía, donde sería consagrado obispo de una forma muy curiosa. Dice la leyenda que varios sacerdotes y obispos se encontraban discutiendo sobre quién sería el futuro obispo, pues el anterior había fallecido. Al no ponerse de acuerdo se decidió que fuera el próximo sacerdote que entrase en el templo que casualmente fue Nicolás de Bari.

febrero del 313

Fue preso por un decreto del emperador Licinio contra los cristianos por el que fue encarcelado y su barba quemada, siendo liberado por el emperador Constantino.

325

20 de mayo de 325 al 19 de junio de 325: Participó en el Concilio de Nicea, condenando las doctrinas de Arrio, quien se negaba a admitir el dogma de la divinidad de Cristo. Para combatir los errores, utilizaba una dulzura exquisita, logrando grandes y sinceras conversiones, a pesar de su discreto talento especulativo y orador que tanto gusta a los orientales. Sin embargo, cuando se trataba de proteger a los más débiles de los poderosos, San Nicolás, a pesar de su avanzada edad, actuaba con gran arrojo y vigor.

Durante su época como obispo, y en su afán por erradicar los cultos paganos, ordenó demoler el templo de Artemisa en Myra; el templo más grande y famoso de Licia, así como otros varios edificios paganos.

Sumario

† Su muerte en 343

6 de diciembre del 343: Nicolás de Bari murió en Myra. Son muchos los episodios que nos han llegado a cerca de Nicolás, y todos testimonian una vida al servicio de los más débiles, los pequeños y los indefensos.

1043

Porque tras la invasión musulmana, 700 años después de su muerte en 1043, un grupo de fieles sacó de la ciudad, a escondidas, sus reliquias y las trasladó al ciudad italiana, donde se encuentran en la actualidad.

Esta doble radicación y la atribución generosa de múltiples milagros hace que San Nicolás -para algunos de Mira y para otros de Bari- sea venerado tanto en Oriente como en Occidente. Su nombre era invocado ante catástrofes naturales, peligros inminentes, tragedias, naufragios y demás desgracias. Su nombre se difundió por todo el mundo. Tanto es así que llegó a haber más de dos mil templos dedicados a él. Es patrono de Turquía, Grecia y Rusia. Y también es a quien oran los marineros en caso de tempestades violentas.

Su tumba meta de peregrinaciones

Después de la muerte de San Nicolás, su tumba en Myra se convirtió pronto en meta de peregrinaciones y sus reliquias fueron rápidamente consideradas milagrosas a causa de un misterioso líquido, llamado el “maná” de San Nicolás, que salía de ellas. Cuando Licia, en el siglo XI fue ocupada por los turcos, los venecianos intentaron hacerse con ellas, pero fueron precedidos por los bareses, que llevaron las reliquias a Apulia en el 1087. Dos años después fue terminada la cripta de la nueva Iglesia, deseada por el pueblo de Bari, sobre el lugar en donde se erigía el palacio del gobernador bizantino, y el Papa Urbano II, escoltado por caballeros normandos señores de Apulia, posó las reliquias del santo sobre el altar, en donde se encuentran todavía hoy. El traslado de las reliquias de San Nicolás tuvo un eco extraordinario en toda Europa y en el Medievo, el santuario pullés se convirtió en una importante meta de peregrinaciones, con el resultado de la difusión del culto a San Nicolás de Bari (y no de Myra).

Milagros

Son muchos los milagros que se le atribuyen a Nicolás de Bari, pero algunos han traspasado los siglos y son conocidos por devotos y no devotos. Protector y ayudador de las chicas en edad casadera o en busca de marido.

Se cuenta que en una ocasión supo de tres jovencitas que pretendían casarse pero su padre no podía pagar la dote correspondiente. Al saberlo Nicolás (pretendiendo realizar la caridad sin ser visto), dejó caer por la chimenea unas monedas de oro que coincidentemente cayeron en unas medias de lana que las jóvenes habían dejado secando (por eso se cuelgan las medias tejidas que sirven para recibir regalos en navidad).

Uno de los milagros más sorprendente es el de haber resucitado por su intercesión a tres niños que habían caído de un árbol y muerto al instante.

También se le atribuye el milagro de los tres niños sacrificados para dar de comer a los clientes de un hostelero, siendo devueltos a la vida por intercesión del santo. Motivo por el cual se le representa con tres niños a su lado, en una cubeta.

Se cuenta que cierta vez salvó la vida de tres generales condenados a muerte injustamente. También se cuenta que en otra ocasión, hallándose un grupo de marineros en medio de una tempestad y habiendo invocado la protección de San Nicolás, vieron aparecer la figura del santo sobre el barco y al momento tempestad se calmó.

Ya en el siglo VI el emperador Justiniano I construyó una iglesia en su honor en Constantinopla, y su nombre aparece en la liturgia atribuida a san Crisóstomo. En Italia, la veneración a este santo parece haber empezado con el traslado de sus reliquias a Bari, pero en Alemania empezó bajo el reinado de Otón II, probablemente porque su esposa, Teofanía, era griega. Se sabe que el obispo Reginaldo de Eichstaedt (f. 991) escribió el poema "Vita S. Nicholai".

El paso de los siglos no ha reducido la popularidad de este santo. Los siguientes lugares lo honran como santo patrono: Grecia, Rusia, el Reino de Nápoles, Sicilia, Lorena, la Diócesis de Liège; muchas ciudades de Italia, Alemania, Austria y Bélgica; Campen en Holanda; Corfú en Grecia; Friburgo en Suiza; y Moscú en Rusia. También es patrono de los marineros, comerciantes, panaderos, viajeros, niños, etc.

Las imágenes que suelen representarlo en diversas obras de arte son tan variadas como sus supuestos milagros. En Alemania, Suiza y Holanda acostumbran hacerlo proveedor secreto de regalos para los niños el 6 de diciembre, el día que la iglesia celebra su fiesta.

En los Estados Unidos y algunos otros países, se ha identificado a san Nicolás con “Viejo Pascuero”, quien distribuye regalos entre los niños la víspera de Navidad. Sus reliquias aún se conservan en la iglesia de San Nicolás en Bari; todavía en la actualidad se dice que brota de ellas una sustancia aceitosa, conocida como maná de san Nicolás, muy apreciada por sus poderes medicinales.

Las leyendas tradicionales de san Nicolás fueron recopiladas y escritas por primera vez en la Grecia del siglo X por Metafrastes. Están impresas en P.G. 116 sq.

Defensor de los débiles

Una de las historias más antiguas sobre San Nicolás, tiene que ver con un vecino de casa que tenía tres hijas en edad de casarse, pero no tenía suficiente dinero para asegurarles una dote. Para salvarlas de un destino de prostitución, Nicolás una noche, provisto de dinero envuelto en un paño, lo lanzó a través de la ventana de la casa del vecino y huyó inmediatamente para que no lo reconocieran. Gracias a esa donación, el vecino consiguió casar a la primogénita. Nicolás repitió su gesto generoso otras dos veces, pero la tercera noche, el padre de las jóvenes salió a tiempo de reconocer al misterioso benefactor, que sin embargo imploró, no se dijera nada a nadie. Otra historia cuenta sobre tres jóvenes estudiantes de teología en viaje hacia Atenas. El patrón de la posada donde se habían detenido por la noche, los asaltó y los mató, escondiendo sus cuerpos en una barrica. El obispo Nicolás, también en camino hacia Atenas, se detuvo en la misma posada y tuvo en sueños la visión del delito cometido por el posadero. Recogido en oración, San Nicolás obtuvo el milagro del regreso a la vida de los tres muchachos y de la conversión del posadero malvado. Este episodio como el de la milagrosa liberación de Basilio, un muchacho raptado por los piratas y vendido como copero a un emir (la leyenda cuenta que reapareció misteriosamente en casa de sus padres, y todavía tenía entre las manos la copa de oro del soberano extranjero), contribuyeron a difundir su imagen de patrono de niños y jóvenes.

Protector de navegantes

Durante los años de su juventud, Nicolás se embarcó para acercarse en peregrinación a Tierra Santa. Caminando por los mismos caminos que recorrió Jesús, Nicolás rogó poder hacer una experiencia todavía más profunda de cercanía a la vida y a los sufrimientos de Jesús. En el viaje de vuelta, se desencadenó una tremenda tempestad, y la nave corrió el riesgo de hundimiento. Nicolás se recogió en la oración, y el viento y las olas repentinamente se calmaron, ante la sorpresa de los marineros, que ya temían el naufragio.

Santa Klaus

En los Países Bajos y en general en los territorios germánicos, la fiesta invernal de San Nicolás (en holandés “Sint Nikolaas” y después “Sinteklaas”), que tiene en particular bajo su protección a los más jóvenes, ha dado origen a la tradición infantil de la espera de los regalos: la vigilia de la fiesta del santo, los niños dejan zapatos o calcetines sobre una silla o junto a la chimenea, y se van a dormir confiados en que a la mañana siguiente, los encontrarán llenos de dulces y regalos.

Lo de Santa Claus proviene de su condición de santo y del diminutivo de su nombre en alemán (Niklauss). O podría provenir también de Sinterklaas, el nombre con el que se conocía al santo en Holanda, lugar en el que era muy venerado, y que el escritor norteamericano Washington Irving deformó en Santa Claus a principios del Siglo XIX. En su obra Knickerbocker’s History of New York Irving satiriza entre otras cosas a la enorme colonia holandesa de Nueva York y convierte a Santa Claus en alguien llegado en barco del Viejo Continente que reparte regalos a los chicos lanzándolos por las chimeneas. Este personaje se convirtió en «El guardián de Nueva York» y su popularidad fue enorme.

 
Escritor Washington Irving.

Unos años después en 1823, un poema anónimo (recién cuarenta años después Clement Moore se adjudicó su autoría), Una vista de San Nicolás, también tuvo una increíble repercusión. Y fue vital para difundir la figura de Santa Claus y la nueva fisonomía que iba adquiriendo. Todas las representaciones gráficas de San Nicolás de Bari hasta mediados del siglo XIX lo mostraban como alguien enjuto, espigado, con barba rala y mirada firme. Nada de ese viejito afable y rechoncho que conocemos hoy. Con el libro de Washington Irving y el poema de Moore, el personaje de Santa Claus fue adquiriendo peso, portaba una larga y fina pipa y tenía barba abundante. Las novedades del poema de Moore exceden a los kilos que habría ganado Papá Noel. Allí aparecen por primera vez el trineo tirado por renos y las grandes medias en las que se depositan los regalos que se entregan cercanos a la época navideña.

Patrón

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