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Congreso Nacional

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Presentación

El Congreso Nacional y Parlamento chileno es uno de los más antiguos del mundo. Es precedido sólo por los del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Francia y Estados Unidos de América del Norte, cuyas democracias son reconocidas como las más avanzadas y estables del mundo. El Congreso Nacional ha sido pilar fundamental de la convivencia cívica, lugar en donde han convergido las más variadas posiciones ideológicas. El actual Congreso Nacional es el quincuagésimo noveno en la historia parlamentaria chilena.

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Siglo XII

En nuestra vida republicana la institución del Congreso Nacional responde, desde los albores de la Independencia, a muy antiguas tradiciones hispanas, las que se remontan al derecho foral español y a la obra de San Isidoro de Sevilla. Ya en el siglo XII aparecen en España las Cortes de Aragón (1188) como órganos consultivos, constituidas por nobles, clérigos y burgueses, que tuvieron una injerencia cada vez mayor, especialmente en el establecimiento de los tributos como una forma de limitar el poder real.

1810

18 de septiembre de 1810: Hizo uso de la palabra en la Sala del Tribunal del Consulado de Santiago el Procurador de la ciudad, don José Miguel Infante, para fundamentar la necesidad de constituir una Junta Gubernativa, fundó su posición en las más antiguas tradiciones jurídicas de la península ibérica. Señaló que, habiéndose producido la vacancia de la Corona por la usurpación napoleónica de 1808, el poder ostentado por el monarca legítimo, que había sido depuesto, volvía al pueblo, y así éste podía elegir a las autoridades que lo representarían siguiendo el ejemplo de la Junta de Cádiz.

La misma idea se encuentra en el acta de esa sesión, en la cual se indica que el poder radicará en dicha Junta, "mientras se convocaban y llegaban los Diputados de todas las provincias de Chile para organizar lo que debía regir en lo sucesivo.".

15 de diciembre de 1810: Se convocó a elección de Diputados al Congreso Nacional.

Historia 1810

La formación de las primeras corporaciones parlamentarias de la historia chilena, está estrechamente vinculada al proceso de Independencia en Chile y a la formación de la primera Junta de Gobierno, el 18 de septiembre de 1810.

En mayo de 1808, la invasión francesa al territorio español, generó la imposición, por parte de Napoleón Bonaparte, de un reemplazante al rey español Fernando VII, quien tuvo que abdicar, quedando la plaza real en poder de su hermano José Bonaparte. Esta intervención extranjera en la península ibérica, motivó a que se planteara un cuestionamiento a la soberanía del nuevo monarca sobre sus territorios y súbditos, entre los que se incluía América.

Durante la ausencia del Rey, el pueblo español asumió la tesis que señalaba que “la soberanía volvía al pueblo”, por lo que el poder sería depositado en juntas locales y regionales, organizadas en la Junta Suprema Central (Sevilla) y en el Consejo de Regencia (Cádiz). Las colonias americanas y también en Chile, animaron un profundo debate político e ideológico discutiéndose la pertinencia o no de formar corporaciones legislativas autónomas.

Siguiendo el ejemplo del pueblo español, en Chile los criollos junto a los peninsulares formaron un Cabildo Abierto, donde participaron los miembros de las familias de mayor rango, alrededor de unos cuatrocientos ciudadanos. El 18 de septiembre de 1810, este cabildo eligió la primera Junta de Gobierno, lo cual marca un hito respecto a la formación de instancias de poder autónomas de la corona española.

En la primera Junta de Gobierno, fue elegido presidente Mateo de Toro y Zambrano, acompañándolo en funciones el obispo de Santiago, José Antonio Martínez de Aldunate, como vicepresidente; cinco vocales, Fernando Márquez de la Plata, Juan Martínez de Rozas, Ignacio de la Carrera, Juan Enrique Rosales y el coronel Francisco Javier de Reyna, y los secretarios, José Gregorio Argomedo y Gaspar Marín.

Este cuerpo colegiado puede considerarse como el primer ensayo de autogobierno, que si bien no cumplió funciones legislativas en un sentido estricto, sí constituyó un primer intento de autonomía administrativa en ese difícil contexto histórico de comienzos del siglo XIX. Esta Primera Junta, se juramentó ante Dios Nuestro Señor, usar fielmente del cargo para el cual habían sido elegidos, derramar la última gota de su sangre en defensa del reino, propender con todo empeño a conservarlo para nuestro amado Monarca Fernando VII y seguro asilo de nuestros amados afligidos hermanos europeos. De acuerdo a esto, debe afirmarse que la postura de la Junta estuvo marcada por la lealtad de los cabildantes hacia Fernando VII, descartando así una independencia total de Chile respecto de España. En ese contexto, se mantiene el deseo de conservar la soberanía del Rey mientras este se mantenga cesado de sus funciones.

De todas formas, la primera Junta de Gobierno tomó algunas medidas importantes: la creación del primer periódico nacional, La Aurora de Chile, y el apoyo a otros movimientos juntistas, como el argentino, iniciarían una marcha que sólo se detendría una década después con la formación de una entidad nacional independiente y soberana. Sin embargo, la más importante medida que asumió la Junta, fue el llamado a elecciones para elegir un Congreso Nacional.

Durante la sesión del 13 de octubre de 1810, la Junta elaboró un primer reglamento para efectuar una elección de diputados, en lo que puede considerarse un primer paso para formar una primera corporación legislativa. Dos meses más tarde, el 15 de diciembre de 1810, convocaba a los considerados ciudadanos del territorio, a elegir a sus respectivos representantes, como diputados, los cuales conformarían el Congreso Nacional.

Este documento es importante, ya que señalaba que “el Congreso es un cuerpo representante de todos los habitantes de este reino, y para que ésta representación sea la más perfecta posible, elegirán Diputado los veinticinco partidos en que se halla dividido. El número de diputados de cada distrito debe ser proporcionado a su población, y siendo próximamente igual la de todos, elegirá y nombrará cada uno el número de representantes, que expresa la razón siguiente…”. A su vez, se definieron los requisitos para ser elegido parlamentario, cuando se señala que “podrán ser elegidos diputados los habitantes naturales del Partido, o los de fuera de él avecindados en el reino, que por sus virtudes patrióticas, sus talentos, y acreditada prudencia, hayan merecido el aprecio y confianza de sus conciudadanos, siendo mayores de veinticinco años, de buena opinión y fama, aunque sean eclesiásticos seculares.”

Luego de realizarse las elecciones en los diferentes partidos o circunscripciones, el proceso electoral para elegir al primer Congreso Nacional culmina el 6 de mayo de 1811, iniciándose una etapa clave de la historia de las corporaciones parlamentarias en Chile[1].

1811

Marzo de 1811: ya se había efectuado la elección en todo el país, con excepción de Santiago y Valparaíso. En Concepción triunfó la tendencia realista, la que no quería introducir modificaciones en el sistema político; en el resto del país las fuerzas estaban más equiparadas.

6 de mayo de 1811: Santiago decidió esta situación, fecha en que triunfó el ideal patriota.

26 de mayo de 1811: La muerte de don Mateo de Toro y Zambrano, Gobernador interino y Presidente de la Primera Junta de Gobierno, permitió el ascenso al poder de los grupos más resueltos en favor de la causa independentista, encabezados por don Juan Martínez de Rozas.

4 de julio de 1811: En este contexto se celebra en Santiago, la Sesión de Instalación del Primer Congreso Nacional. En este Congreso de carácter unicameral se dio cabida, por primera vez, a las principales tendencias predominantes en la época: la realista, partidaria de la sujeción monárquica a España, y la patriótica, partidaria de la independencia. Este primer Parlamento, que estuvo formado por 41 Diputados que representaron a las principales ciudades del país, tuvo como tarea fundamental sentar las bases institucionales de la naciente República.

el 11 de agosto de 1811: Sin embargo, no todos eran partidarios de los avances que habían de llevar a la independencia. La experiencia de que el poder no podía ser administrado por tantos, hizo que el Congreso eligiese una Junta Ejecutiva, compuesta por tres miembros, que fue compuesta por tres miembros: Martín Calvo Encalada, el doctor Juan José Aldunate y el teniente coronel Juan Miguel Benavente.

4 de julio de 1811: El Primer Congreso Nacional de Chile fue inaugurado, siendo uno de los congresos más antiguos de la América Latina. Fue convocado para decidir la mejor clase de gobierno para el Reino de Chile, mientras durara el cautiverio del rey Fernando VII en manos de Napoleón.

4 de julio al 2 de diciembre: El Congreso Nacional de Chile, sesionó entre esta fecha, hasta cuando fue disuelto por un golpe de estado dado por José Miguel Carrera.

4 de septiembre de 1811: De inicial tendencia moderada, por medio del golpe de estado, se entregó la hegemonía al sector de los llamados radicales o patriotas, quienes impusieron durante el transcurso de la legislatura del Congreso variadas reformas, como la ley de libertad de vientres, o se preparó las bases para transformaciones futuras, como la ley de cementerios o la reforma a la educación, lo que incluye también el inicio de un proceso de redacción de una constitución, que por la clausura del Congreso no llegó a puerto.

1812

Se organizó el Senado de 1812, asamblea legislativa unicameral que funcionó entre el 10 de noviembre de 1812 y enero de 1814, siendo establecido bajo las normas del Reglamento Constitucional de 1812, dictado en el propio gobierno de Carrera. Considerado el primer Senado de la historia de Chile, esta corporación estuvo integrada por siete miembros, quienes representaron a las provincias de Coquimbo (2 miembros), Concepción (2 miembros) y Santiago (3 miembros). Fue electo por un sistema de voto denominado como “sistema de suscripciones”, que consistía en “firmar al pie de las notas preparadas de antemano”.

En el artículo N°7 del Reglamento Constitucional, se definía como un cuerpo “compuesto de siete individuos, de los cuales el uno será Presidente, turnándose por cuatrimestres, y otro Secretario. Se renovará cada tres años, en la misma forma que los vocales de la junta. Sin su dictamen no podrá el Gobierno resolver en los grandes negocios que interesen la seguridad de la Patria; y siempre que lo intente, ningún ciudadano armado o de cualquiera clase deberán auxiliarlo ni obedecerle, y el que contraviniere, será tratado como reo de Estado. Serán reelegibles.”

1814

Como consecuencia de la guerra de Independencia que vivía el país, el 17 de marzo de 1814 se conforma el Senado Consultivo, considerado como el segundo Senado de la historia política de Chile. Esta institución estuvo conformada por 7 integrantes, entre los que se encuentran Manuel de Salas, Camilo Henríquez, José Miguel Infante y Francisco Ramón Vicuña, quienes fueron nombrados por el Director Supremo, Francisco de la Lastra, quien ocupó el cargo entre el 14 de marzo y el 23 de julio de 1814. El desarrollo del Senado Consultivo estuvo marcado por el contexto de la lucha militar de esta primera parte de la Independencia, que le impidió ejercer un buen desempeño legislativo. Su funcionamiento fue interrumpido el 23 de julio de 1814, debido a que un nuevo golpe militar -dirigido por José Miguel Carrera- terminó con la corporación.

De este modo, tras la derrota militar de Rancagua, el 1 de octubre y 2 de octubre de 1814, se inició el período de la Reconquista española que duró hasta la victoria patriota en Chacabuco (12 de febrero de 1817), lo que también interrumpió el desarrollo de las elecciones y de las instituciones representativas. Efectivamente, recién en 1818 reaparecerán las corporaciones legislativas[2].

1817-1818

Una vez afianzada la Independencia en 1818 se inició un período de ensayos constitucionales, los que darían al Estado de Chile su forma definitiva.

Durante la Patria Nueva (1817-1823), comienza a adquirir importancia Bernardo O’Higgins Riquelme quien ocupó el cargo de Director Supremo, la primera magistratura de la República. A su vez, se concreta el retorno del poder legislativo a la institucionalidad republicana en Chile. En ese contexto, se organiza el Senado Conservador de 1818, que comenzó sus funciones el 22 de octubre de 1818 y que estuvo compuesto por 5 senadores propietarios (permanentes), 5 suplentes y 1 secretario.

1822

La Constitución de 1822 dispuso la creación de un sistema bicameral compuesto por el Senado y la Cámara de Diputados. Las funciones de este cuerpo legislativo están enmarcadas en la Constitución Política de 1818. Sus sesiones se extendieron hasta el 7 de mayo de 1822.

En un contexto de profundo enfrentamiento del Senado con el Director Supremo, que se produce la formación de una Convención Preparatoria con el objetivo de formar una Corte de Representantes, ante lo cual el Senado se disolvió.

Esta Convención funciona desde el 23 de julio de 1822 al 30 de octubre de 1822, dictándose una nueva Constitución Política. Sin embargo, el conflicto político no termina, ante lo cual Bernardo O’Higgins abdica de su cargo el 28 de enero de 1823, poniéndose fin a esta etapa.

1823

Desde enero de 1823, y luego de la abdicación de Bernardo O'Higgins como Director Supremo, se inicia un período marcado por diferentes tipos de corporaciones legislativas, dentro de un contexto histórico de alta inestabilidad política y constitucional, aunque enmarcada en un paradigma republicano.

Un elemento importante lo constituyó la aparición de corrientes federalistas, de amplia influencia en la década de 1820. Ya a comienzos del período se cuenta la formación de las Asambleas Provinciales de 1823, que funcionaron paralelamente al poder central entre el 9 de diciembre de 1822 y el 8 de mayo de 1823.

En el espacio santiaguino, la renuncia de O’Higgins provocó que se formara una Junta Gubernativa conformada por Agustín de Eyzaguirre (presidente), Fernando Errázuriz y José Miguel Infante, la cual acordó la redacción del "Reglamento Orgánico y Acta de Unión del Pueblo de Chile", el cual consignaba en fecha 30 de marzo de 1823 la formación de un Senado Legislador y Conservador. Paralelamente a ello, el 30 de enero de 1823 se creaba un Consejo de Estado, siendo su misión principal la de resolver en los temas que la Junta Gubernativa no hallase acuerdo. Este Consejo dejó de funcionar en marzo de 1823, fecha en que comenzó a funcionar el Congreso de Plenipotenciarios de 1823, entre el 30 de marzo y el 4 de abril de 1823.

Sin embargo, rápidamente el general Ramón Freire ocupaba el protagonismo político, ocupando el cargo de Director Supremo entre el 4 de abril de 1823 y el 9 de julio de 1826.

Durante su gobierno, se crearon una cantidad importante de instituciones legislativas. Ese complejo año 1823, por ejemplo, la corporación legislativa de mayor continuidad fue el Senado Legislador y Conservador, que sesionó entre el 11 de abril y el 8 de agosto de 1823. Dicha instancia estuvo compuesta por Senadores Propietarios de las provincias de Coquimbo, Santiago y Concepción. Dentro de su vida legislativa, este Senado aprobó la abolición definitivamente de la esclavitud en el país, norma que complementaba la misiva de 1811.

Mientras tanto, surgía la idea de convocar a un Congreso Constituyente, encargado de elegir a las nuevas autoridades y de redactar una nueva Constitución política que reemplazara a la de 1818.

Esta corporación se denominó Congreso General Constituyente de 1823, y funcionó entre el 12 de agosto y el 31 de diciembre de 1823, estando conformada por 56 diputados de los pueblos, representantes de las diferentes delegaciones del país. A pesar del número de integrantes de este Congreso Constituyente, el jurista Juan Egaña Risco se transformó en el principal redactor de la Constitución Política del Estado de Chile promulgada el 29 de diciembre de 1823, conocida también como la Constitución moralista. Por su rigurosidad política, religiosa y principalmente moral, está constitución resultó de difícil aplicación, con las heterogéneas características de la sociedad chilena de la época, razón por la cual su vigencia fue suspendida en julio de 1824.

1824

Durante este periodo posterior, el legislativo contó con un Senado Conservador y Legislador, que funcionó entre el 3 de enero y el 21 de julio de 1824, formada por siete Senadores Propietarios. De manera complementaria existió una Cámara Nacional, que sería la llamada a sesionar en ocasiones excepcionales, por el Senado o el Director Supremo, siendo conformada ésta, por sujetos que hayan cumplido anteriormente alguna labor gubernamental de importancia. Luego del cese de funciones del Senado Conservador y Legislador de 1824, se conformarán una serie de Congresos Nacionales, que si bien, no desarrollaron una labor propiamente legislativa, se constituirán principalmente en la labor de crear nuevas Constituciones, dentro del convulsionado marco político de la época.

Desde el 10 de noviembre de 1824 al 11 de mayo de 1825, funcionó el denominado Congreso General de la Nación, que con apoyo total de Ramón Freire, derogó la Constitución de 1823. Este Congreso tenía como función principal reformar todas las leyes, es decir, modificar de plano la Constitución de 1823, por ello la declaró "insubsistente en todas sus partes", por una amplia mayoría, el 29 de diciembre de 1824.

1825

El 10 de enero de 1825, Ramón Freire deroga este cuerpo constitucional de manera definitiva, declarando días después al Congreso General de la Nación como constituyente. Sin embargo, la labor de este Congreso no fue precisamente la de un cuerpo encargado de redactar una Constitución como tal, ya que, en realidad su función fue la de aprobar una serie de medidas sutiles, con poca profundidad y trascendencia en problemáticas de interés nacional. Tras la corta vida de este Congreso General de la Nación, las ideas federalistas comenzaban a influir decididamente en el devenir político nacional, principalmente en las provincias, las cuales, aún no lograban asumir la hegemonía de poder de Santiago. La creación de diferentes Asambleas Provinciales a mediados de 1825, tanto en Coquimbo, Santiago y Concepción, vendrá a corroborar las ansias de autonomía por parte de las provincias. En el caso de Santiago su existencia es más breve, ya que Freire la declarará disuelta el 8 de octubre de 1825.

1826

Se desarrollaron las siguientes asambleas provinciales: Las Asambleas Provinciales de 1825 (23 de mayo de 1825 - 12 de noviembre de 1826), Asambleas Provinciales de 1826 (17 de octubre de 1826- agosto de 1828), Asambleas Provinciales de 1829 (31 de mayo de 1829 - 6 de junio de 1830), y por último, las Asambleas Provinciales de 1831 (13 de marzo de 1831 - marzo de 1833). Después de la década de 1830, no obstante, el federalismo pierde influencia dando paso la consolidación de un Estado centralizado.

En el nivel central, continuaban desarrollándose diferentes formas de corporaciones legislativas. Así, el 15 de marzo de 1826, el aun Director Supremo Ramón Freire dictó el decreto de convocatoria a un Congreso Nacional, reuniéndose el 4 de julio de 1826, tras las respectivas elecciones de diputados.

No obstante, la influencia del federalismo alcanzó su punto más alto en ese año 1826. Si bien no llegó a contar con un texto constitucional como tal, sí se manifestó a través de una serie de leyes, las cuales encontraban a su ideólogo en José Miguel Infante. Se establece por ejemplo, que la República de Chile se constituye en un régimen federal (ley publicada el 14 de julio de 1826) bajo la administración de una Constitución a aprobar en un futuro cercano. Otra normativa, desarrollada por el Congreso Nacional Constituyente de 1826, fue establecer por primera vez el título de Presidente de la República para la persona que administre el Poder Ejecutivo (ley del 8 de julio de 1826). Se creaba además el cargo de Vicepresidente para la subrogación en los casos de muerte, ausencia o enfermedad grave del jefe de gobierno. Así, el primer presidente de Chile será el general Manuel Blanco Encalada, quien asume el mando el 9 de julio de 1826.

1827

Las funciones del Congreso Nacional Constituyente de 1826 cesarán el 22 de junio de 1827, luego de haber sido aprobada su disolución por el mismo congreso y sancionada por el presidente interino Francisco Antonio Pinto. Este Congreso acabó su período sin haber aprobado el proyecto de Constitución federal y viendo su trabajo y decisiones prácticamente desprestigiadas y presenciando además la derogación de las leyes federales. El Congreso de 1826 - 1827 desaparecía como los que le precedieron, sin haber dejado nada sólido y duradero para la organización política y administrativa del país.

Posteriormente, surge una nueva Comisión Nacional, la que inicia sus funciones el 14 de julio de 1827, prolongando sus sesiones hasta el 4 de febrero de 1828. Esta Comisión, integrada por ocho senadores propietarios, representantes de las ocho provincias en que fue subdividido el territorio chileno, debía elaborar en el plazo de tres meses el proyecto de Constitución del Estado, siendo aprobado por la mayoría de las asambleas y de los cabildos.

El 22 de junio de 1827, se estableció además la convocación de un Congreso Constituyente para el 12 de febrero de 1828, compuesto por los representantes de las Asambleas Provinciales que llevarían al Congreso la propuesta acerca del modo de gobierno que preferían implementar. Esta Comisión llegó al término de su mandato, sin haber preparado el proyecto de Constitución que la ley le había encomendado, debido principalmente a la divagación de las asambleas provinciales, las cuales o no eligieron a su representante al Congreso Constituyente, o simplemente no definieron su opinión acerca del sistema político que debía regir en nuestro país.

1828

Se consolidó el sistema bicameral de Senadores y Diputados, al entrar en vigencia la Constitución de 1828. A contar de ese año comenzaron a numerarse los períodos legislativos de cuatro años cada uno.

Congreso Nacional de Chile 1880

El sistema bicameral fue reafirmado por las Constituciones de 1833, 1925 y 1980.

Son varios los momentos en la historia de Chile en que, como consecuencia de profundas crisis, el Congreso ha visto interrumpida su labor: noviembre de 1811; febrero de 1891; septiembre de 1924 y 11 de septiembre de 1973. Sin embargo, y a pesar de estas interrupciones, la institución parlamentaria se ha mantenido y fortalecido, demostrando con ello que no es posible concebir una democracia sin Parlamento.

El Congreso Nacional de Chile en 1901

Ante la imposibilidad de la Comisión Nacional de haber realizado un proyecto constitucional, su labor fue destinada al Congreso General Constituyente de 1828, el que trabajó en la elaboración de la Constitución de 1828, desde el 25 de febrero de 1828 al 7 de agosto de 1828. Dentro de las disposiciones para elegir este Congreso Constituyente, se estableció su composición con diputados libremente elegidos, cuya elección sería directa y bajo la base de la representación de un diputado por cada 15.000 habitantes.

Así se generó la Constitución de 1828, con una marcada tendencia liberal, al ser elegidos una mayoría de diputados liberales y federalistas, que influyeron para que la Constitución redactada y aprobada tuviese una serie de medidas liberales. Esta Constitución le entregaba una autoridad restringida al ejecutivo, aseguraba los derechos individuales y otorgaba cierta autonomía a las provincias. Una de las opiniones que influyeron en su redacción, fue la del intelectual español José Joaquín de Mora, quien asumía claramente una opción por el liberalismo. El 8 de agosto de 1828, era promulgada la Constitución Política de la República de Chile, por el Vicepresidente de la República Francisco Antonio Pinto.

El Congreso Nacional de 1828 y los siguientes hasta la dictación de la Constitución de 1833, estuvieron regidas por la Constitución Política de la República de Chile de 1828. En esta coyuntura hay un cambio importante, puesto que con el Congreso nacido de la carta de 1828 se inició el llamado primer período legislativo, correlación de períodos que continua hasta hoy. Esta denominación numérica de los períodos legislativos, que están definidos por la duración de los diputados en el ejercicio de sus cargos, le otorga a formalización y una continuidad a las sesiones del Congreso, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, organizado en consonancia con el esquema bicameral consagrado en esa misma Constitución.

En el caso del Congreso electo en 1828, este inició su periodo legislativo el 6 de agosto de 1828, terminando sus funciones el 31 de enero de 1829.

Salón del Congreso Nacional, 1910

1829-1834

Dado este contexto de inestabilidad política, el segundo período legislativo se iniciaba el 1 de agosto de 1829 y finalizaba el 6 de noviembre de 1829. Paralelamente a ello, Ramón Freire, jefe del grupo de los pipiolos, designó el Congreso de Plenipotenciarios de 1830, de escasa duración e influencia.

En definitiva, luego del triunfo de los conservadores en la Batalla de Lircay, el Congreso Nacional reinicia sus funciones de forma normal, estableciéndose el tercer período legislativo entre el 1 de junio de 1831 y el 11 de marzo de 1834. Con ello se consolida una nueva etapa en la historia del Congreso Nacional.

El edificio de calle Compañía

1840

El cambio se produce como efecto de la política innovadora implementada por los gobiernos conservadores. Ésta se materializa en la contratación de destacados maestros extranjeros en diversas áreas, con el objeto de impulsar el arte, las letras y la cultura. Destacan Andrés Bello, Claudio Gay, Alejandro Cicarelli y Domingo Faustino Sarmiento. En el ámbito arquitectónico, la llegada de Juan Herbage en 1840, “comisionado para edificar el Instituto Nacional, además de supervisar una serie de otras obras menores a lo largo del territorio” , Claude Francois Brunet de Baines, “con un contrato del gobierno por seis años para ejecutar diversas obras”, Lucien Henault y Eusebio Chelli, aportó de manera sustancial al desarrollo de la disciplina impulsando nuevos modelos de edificaciones, además de cimentar, dentro del ámbito educacional, el camino de la cátedra de arquitectura en Chile.

1848

El proyecto comenzó a ser elaborado en 1848, por encargo del Gobierno de Chile, el cual, era consciente de la necesidad de que la nueva institucionalidad republicana, funcionase en edificios especialmente construidos para el ejercicio de sus funciones.

1849

17 de noviembre de 1849: Claude Brunet de Baines, fundó la Escuela de Arquitectura, al alero de la Universidad de Chile. Materializó la idea de Andrés Bello de desarrollar una escuela que pudiera satisfacer la creciente necesidad de obras públicas del país. Uno de los principales proyectos en los cuales trabajó fue el edificio del Congreso Nacional.

1850

Con la consolidación de la República conservadora, que permitió una estabilidad política y el despegue de la Hacienda fiscal, atribuido principalmente a la explotación minera y agrícola, la arquitectura comenzó a dar señales de cambio, ya que hasta esos momentos el diseño arquitectónico capitalino conservaba el modelo "típicamente" español. Los edificios eran sencillos y sobrios, con abundantes corredores, enrejados y zaguanes. A partir de 1850, las construcciones toman nuevas influencias, venidas principalmente de Francia, aunque también, en menor medida, se recuperan Las referencias inglesas, nórdicas y norteamericanas.

1854

8 de agosto de 1854: El proyecto sumó la aprobación del propio Congreso Nacional. La corporación autorizó este día al Presidente de República, Manuel Montt "para que invirtiera las cantidades que fuesen necesarias en la construcción de una casa de sesiones del Congreso Nacional", mediante una ley promulgada.

1855

Sin embargo, la muerte de Claude Francois Brunet de Bainesen, ocurrida en 1855, frenó la ascendente carrera y el proyecto de edificio. Ante tal escenario, las autoridades de gobierno, encomendaron a Manuel Blanco Encalada, quien se desempeñaba como Ministro Plenipotenciario de Chile en Francia, la función de contratar un nuevo arquitecto que asumiera dichas responsabilidades.

31 de octubre de 1856: De esta manera se firmó en París el contrato entre Lucien Henault y el gobierno chileno.

Lucien Ambroise Hénault (☆ Bazoches-en-Dunois, 30 de enero de 1823- † París, 30 de enero de 1908) fue un arquitecto y académico francés, destacado por construir y diseñar varios de los principales edificios de Santiago de Chile de mediados del siglo XIX.

1857

La construcción del edificio del Congreso Nacional en Santiago, comenzó bajo las órdenes de Henault, en diciembre del año 1857. Los terrenos elegidos para esta obra, habían pertenecido a los Jesuitas, hasta antes de su expulsión. El sitio, ubicado al poniente del lugar donde estaba la Iglesia de la Compañía es prácticamente el mismo que ocupa hoy el antiguo edificio del Congreso Nacional, mirando hacia las calles Compañía, Morandé y Catedral. En el espacio de entrada a la Cámara de Diputados, según planos de Lucien Henault, existió otra calle, bordeando el edificio del Congreso y la Iglesia de la Compañía. Esta última se llamó Calle del Congreso.

Desde el siglo XVI, gran parte de la manzana había pertenecido a los Jesuitas quienes construyeron el Colegio Máximo de San Miguel y la Iglesia de la Compañía. El solar, comprendido por calle Compañía, entre las calles "de la Bandera" y Morandé era de propiedad del conquistador Gabriel de la Cruz. Más adelante se dividió en dos sitios que pertenecieron al Gobernador de Chile, Rodrigo de Quiroga. Éste los vendió a los Jesuitas el año 1593. En tanto el solar esquinado, entre Bandera y Catedral, pertenecía a Francisco de Valenzuela, pasando a manos de Lope de Peña, quien lo vendió finalmente a los Jesuitas en 1608. La esquina de Catedral con Morandé, fue adquirida por los Jesuitas a Martín García.

Tras su expulsión, en 1767, las propiedades de los Jesuitas pasaron a una Junta de Temporalidades que las repartió, cambiando incluso el nombre del Colegio Máximo de San Miguel por el de Convictorio Carolino (1772). La manzana quedó bajo el dominio de la Corona de España. Con el advenimiento de la Independencia fue entregada a la administración pública.

1860

Luego de tres años de trabajos, la construcción del edificio del Congreso Nacional, quedó suspendida por falta de recursos. Hasta ese momento se había invertido la suma de $154.000 pesos, lo que financió principalmente la edificación del primer piso. "con murallas que son de cal i ladrillos, i una parte de la obra de cantería". Sumado a la paralización de las obras, existió un hecho que a pesar de lo trágico, aportó con nuevos terrenos al entorno del edificio del Congreso Nacional.

1863

8 de diciembre de 1863: Un Incendio destruyó la Iglesia de la Compañía y con ella la vida de miles de fieles que perecieron entre las llamas. Estos terrenos ubicados en la calle Bandera, entre Compañía y Catedral, fueron posteriormente destinados para ser parte de los jardines del edificio del Congreso, denominándose Plaza de la Compañía. Esta plaza es denominada también como plaza de O'Higgins hasta que el Intendente de Santiago, Benjamín Vicuña Mackenna, la rebautizó como Plaza del Congreso en 1873. Como forma de recordar a las víctimas del incendio de la Compañía, se acordó erigir un monumento en el lugar de la tragedia. Se construyó así, una columna con una virgen de bronce, obra del escultor francés Carrier Belleuse.

1870

Continuación de las obras

El Presidente de la República, José Joaquín Pérez Mascayano, ordena la continuación de los trabajos, para ese entonces ya Lucien Henault (1866) había renunciado, por lo que su cargo pasó a ser ocupado por el arquitecto chileno Miguel Aldunate. Este último tuvo que rehacer parte de la obra deteriorada por el paso del tiempo, modificando algunos elementos del proyecto original, entre ellos, la ampliación de la Cámara de Diputados y el cambio de diseño de la fachada que da a calle Compañía.

Realizados los cambios de los planos y establecidos los trabajos a seguir por el arquitecto Aldunate, el Ministerio del Interior llamó a propuesta publica, para continuar con la construcción del edificio.

1873

Se presentaron a ella los contratistas RR. Trait, Emilio Lafourcade y la firma Leyland Berton y Cía, siendo aceptada la del primero de los postulantes en la suma de $348.450 pesos, y designado el arquitecto italiano Eusebio Chelli para dirigir la obra, la cual se reanudó a principios de 1873. El arquitecto Chelli trabajó junto al ingeniero dibujante, Alberto Berton, quien fue contratado por el Gobierno de Chile, bajo la remuneración de 125 pesos mensuales.

1875

29 de diciembre de 1875: El Congreso Nacional, autorizó al Presidente de la República para invertir hasta la suma de doscientos cincuenta mil pesos, para la conclusión i arreglo definitivo del palacio del Congreso Nacional.

1876

1 de junio de 1876: Finalmente este día el presidente Federico Errázuriz Zañartu, inauguró el edificio, pronunciando en el flamante Salón de Honor el mensaje presidencial, que daba cuenta la situación administrativa y política del país. Terminada la lectura, el público invadió las dependencias del Congreso y sus jardines, "admirando la comodidad y el buen gusto de sus instalaciones".

Con un estilo greco - latino, el edificio del Congreso Nacional, vio influenciado su primer piso con un orden dórico y corintio en el segundo piso, además de pórticos con columnas corintias, con fustas acanaladas. Su emplazamiento se detalla en profundidad de la siguiente manera:

Ocupa un rectángulo de 76 metros de ancho por 78 de fondo, i tiene cuatro fachadas, de doble altura, correspondientes a las cuatro calles que rodean la manzana; Su estructura formal es neoclásica inspirada del periodo francés, la principal de estas fachadas es la de la calle de la Catedral formado por un primer pórtico de seis altas columnas corintias y frontón recto, con una elevación de 24 metros en la puerta i 20 en el resto, con dos órdenes de 24 ventanas i un vestíbulo de 16 metros de largo sostenido por cuatro grandes columnas. Otro pórtico, idéntico al del acceso principal, se levanta en el centro de la fachada oriente, correspondiente a la Cámara de Diputados.

El ingreso desde la calle Compañía está marcado por cuatro pares de columnas exentas en cada piso, de orden dórico las del primer piso y corintio las del segundo, por este sector se ingresa a un Hall que da a una suntuosa escalera imperial que conduce a la Biblioteca del Congreso. Este mismo juego de ocho pares de columnas, destaca en el ingreso por calle Morandé. En el primer y segundo piso, pilastras modulan las fachadas y enmarcan los vanos de fenestración de arcos de medio punto en el primer piso, rectangular en el segundo, coronados estos últimos por una alternancia de frontón triangular y curvo. Mirado por la calle de la Catedral la distribución del edificio es la siguiente: la parte izquierda del frente, i casi toda la lateral que cae a la plaza de O’Higgins, es ocupada por la Cámara de Diputados i sus oficinas anexas; las partes derecha i lateral de ese lado las ocupa el Senado i sus oficinas.

En el centro hai un gran salón de 42 metros de largo por 15 de ancho, destinado a la sesión solemne de apertura de las Cámaras. Este salón se comunica a la derecha con el de la Cámara de Senadores i a la izquierda con el de la de Diputados. Estos dos hemiciclos están rodeados en un primer nivel, de columnas que dejan una zona posterior de circulación; el segundo está reservado a las galerías públicas, son semi - circulares, de 224 metros cuadrados el del Senado i 360 el de Diputados;... el centro es ocupado por los legisladores, i frente a la puerta que comunica con el salón de apertura, se levanta el dosel del Presidente La estructura fundamental es de albañilería de ladrillo en muros de 0.90 y 1.00 mt. De espesor, cimientos de piedra y sobrecimientos de piedra canteada, entrepiso de bovedillas de ladrillo en vigas de fierro; entramado de techumbre de fierro y madera; cubierta de fierro galvanizado. Piso de parquet, alfombra, escaleras de mármol, finalmente el edificio está rodeado de jardines en sus costados norte y oriente"

En cuanto al sector destinado al público, éstos se encuentran rodeados de una serie de 14 grandes columnas, detrás de las cuales se levantan las galerías para el público. En el segundo y tercer piso, por igual semicirculares, se abren hacia las salas primero las tribunas destinadas a la prensa e invitados de peso, y luego - más arriba - las galerías del público general. En el ámbito económico el costo total de la construcción hasta ese entonces, era de $950.000, a los cuales se agregaron $300.000 para su alhajamiento.

1895 El incendio

18 de mayo de 1895: Un incendio iniciado en las oficinas de la planta alta del Senado destruyó la mayor parte del edificio. Ante la urgencia de comenzar cuanto antes la reconstrucción del edificio.

29 de julio de 1895: El gobierno a través de la Dirección General de Obras Públicas, comunicaba la contratación de los arquitectos Emilio Doyere y Eugenio Joannon, para que realizaran la confección de los anteproyectos de reconstrucción del edificio del Congreso Nacional.

Eugenio Joannon presentó dos proyectos firmados conjuntamente con el arquitecto Carlos Von Moltke. En uno de ellos se proponía la reconstrucción del edificio con la adición de una cúpula central, la que tendría un costo de $ 585.750 pesos, mientras que la otra propuesta presentaba la extensión de dos alas hacia la calle Catedral, con un costo de $991,581 pesos.

Por su parte, el anteproyecto de Emilio Doyere, conservaba los contornos del edificio, más suponía el cambio de nivel de los pisos, cambiando el piso bajo en un zócalo, y dejando un solo piso principal. La ejecución de este proyecto originaria un desembolso de $694.203 pesos. Por la elaboración de los ante - proyectos de reconstrucción del edificio del Congreso Nacional, la Dirección de Obras Publicas canceló a Emilio Doyere, Eugenio Joannon y Carlos Von Moltke, la cantidad de cuatro mil pesos a cada uno.

1896

4 de febrero de 1896: Estos proyectos sufrieron reparos venidos desde ambas Cámaras, lo que provocó que el Ministerio del Interior, contratara, al arquitecto Carlos Bunot, para que confeccionara el proyecto definitivo, considerando los ante proyectos y las opiniones emitidas desde las Cámaras.

9 de abril de 1896: Carlos Bunot confeccionó así un nuevo proyecto que fue aprobado, en este día, por el Consejo de Obras Públicas. El presupuesto incluido en el proyecto de Carlos Bunot, llegó a $567.6405 pesos, en lo que a obra gruesa respecta, mientras que el presupuesto de instalación complementarias, calefacción, luz eléctrica, etc. y decoraciones accesorias llegó a $130.756 pesos.

11 de agosto de 1896: Carlos Bunot, pasó a ser el arquitecto exclusivo de las obras de reconstrucción del edificio del Congreso Nacional, tras ser autorizada su contratación a la Dirección de Obras Públicas. Su remuneración ascendió a cinco mil pesos anuales $5,000.

1897

Este año se aprobó un suplemento de ciento cincuenta mil pesos, para la continuación de los trabajos del edificio.

1899

27 de enero de 1899: Nuevamente el Congreso Nacional aprobó el uso de fondos frescos en la reconstrucción del Congreso, en aquella ocasión el monto ascendió a doscientos setenta y tres mil pesos.

1900

  • En enero, la suma que aprobó el Congreso para proseguir con las obras, llegó a 50.852,67 centavos.
  • En agosto el monto alcanzó a $200.000 mil pesos.

1901

En enero, el Congreso Nacional autorizó al Presidente Federico Errázuriz Echaurren, para invertir la suma de $62.430,72 centavos, en la terminación de las obras del edificio del Congreso Nacional[10] .

Las obras de reconstrucción sobre los muros del edificio dañado -de acuerdo al proyecto del arquitecto francés Carlos Bunot-, fueron inauguradas en 1901 por el Presidente Federico Errázuriz Echaurren.

1906

16 de agosto de 1906: Sin embargo, el día jueves de esta fecha, un fuerte sismo generó importantes daños en diversas ciudades de la Zona Central alterando el funcionamiento de la actividad pública. La permanencia de ambas Cámaras en el edificio de la calle Compañía en Santiago se vio nuevamente afectada. La Cámara de Diputados se trasladó al Salón de Honor del Colegio de los Sagrados Corazones -conocido también como Colegio de los Padres Franceses- y la Cámara de Senadores a la Compañía de Consumidores de Gas.

1907

29 de agosto de 1907: El arquitecto Alberto Cruz Montt fue el encargado de dirigir las labores de reparación del edificio del Congreso. Este último autorizó al Presidente de la República “para invertir la cantidad de nueve mil seiscientos cuarenta i cinco pesos en el pago de las cuentas pendientes con los señores Ceppi Hermanos, y Dell'Orto Hermanos, por trabajos mandados ejecutar por la Dirección de Obras Públicas en el edificio del Congreso, inmediatamente después del terremoto de agosto de 1906”.

También se promulgó la ley que concedía un suplemento de doscientos catorce mil pesos, para "reconsolidar el edificio del Congreso Nacional', se destinaba este monto para "obras relacionadas con el alcantarillado, calefacción, ventilación i otras mejoras en el mismo edificio".

1908

11 de septiembre de 1908: Sin embargo, la suma anterior no cubrió todos los honorarios pendientes por trabajos en el edificio, por lo que el Congreso Nacional autorizó nuevos montos a invertir, llegando éstos a la cantidad de $30.000 pesos.

1973

Terminadas las reparaciones, las cámaras tomaron posesión del edificio sesionando allí hasta el 10 de septiembre de 1973.

Junta Militar disuelve el Congreso Nacional

24 de septiembre de 1973:

Trece días después de ocurrido el Golpe Militar se publica en el Diario Oficial el Decreto Ley Nº 27 que disuelve el Congreso Nacional, pone fin a sus funciones y declara vacantes los cargos de los parlamentarios que invisten tal calidad. La labor legislativa deja su organización administrativa bajo la autoridad del Secretario del Senado y es asumida por la Junta Militar que justifica tal decisión en la necesidad de acelerar el cumplimiento de sus funciones. Tras 16 años sin Congreso, el 14 de diciembre de 1989, se producen nuevas elecciones de Diputados y Senadores.

Luego del Golpe de Estado y hasta 1995, el sector de la Cámara de Diputados albergó al Ministerio de Justicia. Posteriormente y por un lapso de diez años funciona como sede del Ministerio de Relaciones Exteriores. En este periodo se construye un subterráneo para los archivos. El año 2001 comienza la restauración del Senado, cuyas dependencias se planifican para uso protocolar.

2006

En mayo una resolución del Ministerio de Bienes Nacionales restituye la sede de la Cámara de Diputados a esta corporación.

2008

18 de septiembre de 2008, el edificio es inaugurado por la Presidenta de la República, Michelle Bachelet. En la actualidad alberga diferentes actividades parlamentarias[3].

Atribuciones del Congreso Nacional

Aún cuando el papel principal que cumple el Congreso Nacional es la elaboración de las leyes, posee, además, otras atribuciones.

Cada una de las dos Cámaras, es decir, el Senado y la Cámara de Diputados, así como el Congreso Nacional en conjunto, tienen atribuciones que ejercen en forma exclusiva.

Atribuciones Exclusivas del Congreso Nacional

(Artículo 54º de la Constitución Política de la República de Chile)

  • 1. - Aprobar o rechazar los tratados internacionales que le presentare el Presidente de la República antes de su ratificación. La aprobación de un tratado requerirá, en cada Cámara, de los quórum que corresponda, en conformidad al artículo 66, y se someterá, en lo pertinente, a los trámites de una ley.

El Presidente de la República informará al Congreso sobre el contenido y el alcance del tratado, así como de las reservas que pretenda confirmar o formularle.

El Congreso podrá sugerir la formulación de reservas y declaraciones interpretativas a un tratado internacional, en el curso del trámite de su aprobación, siempre que ellas procedan de conformidad a lo previsto en el propio tratado o en las normas generales de derecho internacional.

Las medidas que el Presidente de la República adopte o los acuerdos que celebre para el cumplimiento de un tratado en vigor no requerirán de nueva aprobación del Congreso, a menos que se trate de materias propias de ley. No requerirán de aprobación del Congreso los tratados celebrados por el Presidente de la República en el ejercicio de su potestad reglamentaria.

Las disposiciones de un tratado sólo podrán ser derogadas, modificadas o suspendidas en la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo a las normas generales de derecho internacional.

Corresponde al Presidente de la República la facultad exclusiva para denunciar un tratado o retirarse de él, para lo cual pedirá la opinión de ambas Cámaras del Congreso, en el caso de tratados que hayan sido aprobados por éste. Una vez que la denuncia o el retiro produzca sus efectos en conformidad a lo establecido en el tratado internacional, éste dejará de tener efecto en el orden jurídico chileno.

En el caso de la denuncia o el retiro de un tratado que fue aprobado por el Congreso, el Presidente de la República deberá informar de ello a éste dentro de los quince días de efectuada la denuncia o el retiro.

El retiro de una reserva que haya formulado el Presidente de la República y que tuvo en consideración el Congreso Nacional al momento de aprobar un tratado, requerirá previo acuerdo de éste, de conformidad a lo establecido en la ley orgánica constitucional respectiva. El Congreso Nacional deberá pronunciarse dentro del plazo de treinta días contados desde la recepción del oficio en que se solicita el acuerdo pertinente. Si no se pronunciare dentro de este término, se tendrá por aprobado el retiro de la reserva.

De conformidad a lo establecido en la ley, deberá darse debida publicidad a hechos que digan relación con el tratado internacional, tales como su entrada en vigor, la formulación y retiro de reservas, las declaraciones interpretativas, las objeciones a una reserva y su retiro, la denuncia del tratado, el retiro, la suspensión, la terminación y la nulidad del mismo.

En el mismo acuerdo aprobatorio de un tratado podrá el Congreso autorizar al Presidente de la República a fin de que, durante la vigencia de aquél, dicte las disposiciones con fuerza de ley que estime necesarias para su cabal cumplimiento, siendo en tal caso aplicable lo dispuesto en los incisos segundo y siguientes del artículo 64, y

  • 2.- Pronunciarse, cuando corresponda, respecto de los estados de excepción constitucional, en la forma prescrita por el inciso segundo del artículo 40.

Atribuciones Exclusivas de la Cámara de Diputados

(Artículo 52º de la Constitución Política de la República de Chile)

  • 1) Fiscalizar los actos del Gobierno. Para ejercer esta atribución la Cámara puede:

a) Adoptar acuerdos o sugerir observaciones, con el voto de la mayoría de los diputados presentes, los que se transmitirán por escrito al Presidente de la República, quien deberá dar respuesta fundada por medio del Ministro de Estado que corresponda, dentro de treinta días.

Sin perjuicio de lo anterior, cualquier diputado, con el voto favorable de un tercio de los miembros presentes de la Cámara, podrá solicitar determinados antecedentes al Gobierno. El Presidente de la República contestará fundadamente por intermedio del Ministro de Estado que corresponda, dentro del mismo plazo señalado en el párrafo anterior.

En ningún caso los acuerdos, observaciones o solicitudes de antecedentes afectarán la responsabilidad política de los Ministros de Estado;

b) Citar a un Ministro de Estado, a petición de a lo menos un tercio de los diputados en ejercicio, a fin de formularle preguntas en relación con materias vinculadas al ejercicio de su cargo. Con todo, un mismo Ministro no podrá ser citado para este efecto más de tres veces dentro de un año calendario, sin previo acuerdo de la mayoría absoluta de los diputados en ejercicio.

La asistencia del Ministro será obligatoria y deberá responder a las preguntas y consultas que motiven su citación, y

c) Crear comisiones especiales investigadoras a petición de a lo menos dos quintos de los diputados en ejercicio, con el objeto de reunir informaciones relativas a determinados actos del Gobierno.

Las comisiones investigadoras, a petición de un tercio de sus miembros, podrán despachar citaciones y solicitar antecedentes. Los Ministros de Estado, los demás funcionarios de la Administración y el personal de las empresas del Estado o de aquéllas en que éste tenga participación mayoritaria, que sean citados por estas comisiones, estarán obligados a comparecer y a suministrar los antecedentes y las informaciones que se les soliciten.

No obstante, los Ministros de Estado no podrán ser citados más de tres veces a una misma comisión investigadora, sin previo acuerdo de la mayoría absoluta de sus miembros.

La ley orgánica constitucional del Congreso Nacional regulará el funcionamiento y las atribuciones de las comisiones investigadoras y la forma de proteger los derechos de las personas citadas o mencionadas en ellas.

  • 2) Declarar si han o no lugar las acusaciones que no menos de diez ni más de veinte de sus miembros formulen en contra de las siguientes personas:

a) Del Presidente de la República, por actos de su administración que hayan comprometido gravemente el honor o la seguridad de la Nación, o infringido abiertamente la Constitución o las leyes. Esta acusación podrá interponerse mientras el Presidente esté en funciones y en los seis meses siguientes a su expiración en el cargo. Durante este último tiempo no podrá ausentarse de la República sin acuerdo de la Cámara;

b) De los Ministros de Estado, por haber comprometido gravemente el honor o la seguridad de la Nación, por infringir la Constitución o las leyes o haber dejado éstas sin ejecución, y por los delitos de traición, concusión, malversación de fondos públicos y soborno;

c) De los magistrados de los tribunales superiores de justicia y del Contralor General de la República, por notable abandono de sus deberes;

d) De los generales o almirantes de las instituciones pertenecientes a las Fuerzas de la Defensa Nacional, por haber comprometido gravemente el honor o la seguridad de la Nación, y

e) De los intendentes y gobernadores, por infracción de la Constitución y por los delitos de traición, sedición, malversación de fondos públicos y concusión.

La acusación se tramitará en conformidad a la ley orgánica constitucional relativa al Congreso.

Las acusaciones referidas en las letras b), c), d) y e) podrán interponerse mientras el afectado esté en funciones o en los tres meses siguientes a la expiración en su cargo. Interpuesta la acusación, el afectado no podrá ausentarse del país sin permiso de la Cámara y no podrá hacerlo en caso alguno si la acusación ya estuviere aprobada por ella.

Para declarar que ha lugar la acusación en contra del Presidente de la República se necesitará el voto de la mayoría de los diputados en ejercicio.

En los demás casos se requerirá el de la mayoría de los diputados presentes y el acusado quedará suspendido en sus funciones desde el momento en que la Cámara declare que ha lugar la acusación. La suspensión cesará si el Senado desestimare la acusación o si no se pronunciare dentro de los treinta días siguientes.

Atribuciones Exclusivas del Senado

(Artículo 53º de la Constitución Política de la República de Chile)

  • 1) Conocer de las acusaciones que la Cámara de Diputados entable con arreglo al artículo N°52.

El Senado resolverá como jurado y se limitará a declarar si el acusado es o no culpable del delito, infracción o abuso de poder que se le imputa.

La declaración de culpabilidad deberá ser pronunciada por los dos tercios de los senadores en ejercicio cuando se trate de una acusación en contra del Presidente de la República, y por la mayoría de los senadores en ejercicio en los demás casos.

Por la declaración de culpabilidad queda el acusado destituido de su cargo, y no podrá desempeñar ninguna función pública, sea o no de elección popular, por el término de cinco años.

El funcionario declarado culpable será juzgado de acuerdo a las leyes por el tribunal competente, tanto para la aplicación de la pena señalada al delito, si lo hubiere, cuanto para hacer efectiva la responsabilidad civil por los daños y perjuicios causados al Estado o a particulares;

  • 2) Decidir si ha o no lugar la admisión de las acciones judiciales que cualquier persona pretenda iniciar en contra de algún Ministro de Estado, con motivo de los perjuicios que pueda haber sufrido injustamente por acto de éste en el desempeño de su cargo;
  • 3) Conocer de las contiendas de competencia que se susciten entre las autoridades políticas o administrativas y los tribunales superiores de justicia;
  • 4) Otorgar la rehabilitación de la ciudadanía en el caso del artículo 17, número 3° de esta Constitución;
  • 5) Prestar o negar su consentimiento a los actos del Presidente de la República, en los casos en que la Constitución o la ley lo requieran. Si el Senado no se pronunciare dentro de treinta días después de pedida la urgencia por el Presidente de la República, se tendrá por otorgado su asentimiento;
  • 6) Otorgar su acuerdo para que el Presidente de la República pueda ausentarse del país por más de treinta días o en los últimos noventa días de su período;
  • 7) Declarar la inhabilidad del Presidente de la República o del Presidente electo cuando un impedimento físico o mental lo inhabilite para el ejercicio de sus funciones; y declarar asimismo, cuando el Presidente de la República haga dimisión de su cargo, si los motivos que la originan son o no fundados y, en consecuencia, admitirla o desecharla. En ambos casos deberá oír previamente al Tribunal Constitucional;
  • 8) Aprobar, por la mayoría de sus miembros en ejercicio, declaración del Tribunal Constitucional a que se refiere la segunda parte del Nº 10º del artículo 93;
  • 9) Aprobar, en sesión especialmente convocada al efecto y con el voto conforme de los dos tercios de los senadores en ejercicio, la designación de los ministros y fiscales judiciales de la Corte Suprema y del Fiscal Nacional, y
  • 10) Dar su dictamen al Presidente de la República en los casos en que éste lo solicite. El Senado, sus comisiones y sus demás órganos, incluidos los comités parlamentarios si los hubiere, no podrán fiscalizar los actos del Gobierno ni de las entidades que de él dependan, ni adoptar acuerdos que impliquen fiscalización.

Sedes del Congreso Nacional

4 de julio de 1811: se realizó en Santiago la sesión de instalación del primer Congreso Nacional de Chile. Esta primera sesión tuvo como escenario el Tribunal del Consulado, antiguo edificio situado en la esquina de las calles Bandera y Compañía, donde hoy se levanta el ala oriente de los tribunales de justicia.

En sus inicios, el Congreso Nacional sesionó en el palacio de la Real Audiencia de Santiago, situado frente a la Plaza de Armas de la capital.

En 1828 se trasladó a Valparaíso y, entre el 25 de febrero y el 7 de agosto, sesionó en un edificio situado detrás de la Iglesia Matriz en el sector del puerto, a los pies del cerro Santo Domingo.

Una vez que el sistema bicameral se consolidó en nuestro país el Congreso regresó a Santiago. Sin embargo, al carecer de un lugar propio, debió funcionar por separado. El Senado comenzó a sesionar en el edificio del Tribunal del Consulado y la Cámara de Diputados en el recinto ocupado por la Universidad de San Felipe, durante los momentos en que los estudiantes no tenían clases. En este sitio hoy se encuentra ubicado el Teatro Municipal.

En el año 1857, se inició la construcción de lo que sería el primer recinto concebido como palacio legislativo en Chile, con los espacios adecuados para el trabajo en sala y en comisiones de cada una de las Cámaras, además de un salón de reuniones conjuntas.

Los planos de este edificio fueron elaborados por el arquitecto francés Brunet Debain, secundado por Lucien Henault. A contar de 1870 se encarga la dirección de las obras al arquitecto chileno Manuel Aldunate Avaria. En 1872 el Gobierno aceptó la propuesta del arquitecto chileno Eduardo Trait, quien introdujo nuevas modificaciones al proyecto original. Se recibió de ellas el nuevo arquitecto del Gobierno, Eusebio Chelli, quien había sucedido a Manuel Aldunate. Las obras finalizaron en 1876.

Este edificio se encuentra situado en la manzana comprendida entre las calles Bandera, Compañía, Morandé y Catedral. El ala poniente fue ocupada por el Senado y el ala oriente por la Cámara de Diputados. Entre ambas se encuentra el Salón de Honor, lugar de reunión del Congreso Pleno.

Desde su inauguración el edificio sufrió daños como resultado de diversos desastres. El 18 de mayo de 1895 éste edificio fue destruido casi por completo por un incendio. Fue reconstruido por el arquitecto francés Charles Brunot. A consecuencia de este incendio las Cámaras se reunieron, al día siguiente, en el Salón de Honor de la Universidad de Chile. El Senado funcionó en el edificio de la Sociedad de Fomento Fabril, y de la Sociedad Nacional de Minería, situado en la calle Moneda (hoy declarado monumento nacional), detrás del Teatro Municipal. El 1 de junio de 1900, una vez finalizados los trabajos de reconstrucción, el Senado y la Cámara volvieron a sesionar en su antiguo lugar.

El terremoto producido en 1906 le causó severos daños al edificio, por lo que debió ser reacondicionado una vez más, en esta ocasión por el arquitecto chileno Alberto Cruz Montt. Desde esa fecha hasta septiembre de 1973 el Congreso Nacional funcionó en este antiguo e histórico lugar.

El 11 de marzo de 1990, el Congreso Nacional reinició sus actividades después de más de 16 años de receso. Esta vez lo hizo en un edificio construido especialmente en Valparaíso. Esta obra es creación de los arquitectos chilenos Juan Cárdenas, José Covacevic y Raúl Farrú, cuyo trabajo fue seleccionado entre 38 profesionales que llegaron a la etapa final del concurso de anteproyectos convocado por el Ministerio de Obras Públicas y al que se presentó un número total de 539 propuestas.

La construcción del edificio actual se inició el 20 de octubre de 1988. Esta enorme construcción de 60.000 mts2, en cuya estructura se utilizaron 26.000 mts. cúbicos de hormigón armado, se yergue sobre una superficie de 25.000 mts. en el barrio El Almendral del puerto, en donde funcionó, hasta hace algunos años, el hospital Enrique Deformes, demolido a raíz de los graves daños causados por el terremoto del 3 de marzo de 1985.

El Hemiciclo

Los parlamentarios desarrollan parte de su labor en la Sala de Sesiones, la cual es conocida también como "Hemiciclo". Esta denominación se debe a la disposición semicircular de los asientos en que se ubican los legisladores. En la Sala tienen lugar las sesiones para debatir y votar los proyectos de ley en estudio y es aquí también, durante la denominada "Hora de Incidentes", donde los Diputados se refieren a temas de interés público y rinden homenaje a destacadas personalidades o instituciones.

La ubicación de los parlamentarios de los distintos partidos en la Sala está determinada por su posición política. La denominación de "izquierda" y "derecha" en la vida política tiene su origen en la ubicación que las distintas fracciones tenían en la Sala de la Asamblea en los tiempos de la Revolución Francesa. Sin embargo la forma semicircular de las Salas de Sesiones no es una norma constante en los parlamentos del mundo. En aquellos que responden a la influencia de la Cámara de los Comunes británica, los asientos de los representantes populares se ubican unos frente a otros, en una forma que enfrenta a los Diputados de gobierno con los de oposición. Para algunos comentaristas la configuración de las Salas de Sesiones, ya sea en un semicírculo o "hemiciclo" o en bancadas que se enfrentan, no sería un simple capricho histórico sino más bien el reflejo de sistemas políticos diferentes.

Distribución de espacios y servicios del edificio actual

Las "torres" (una de la Cámara de Diputados y la otra ocupada por el Senado) están situadas en la parte posterior del conjunto arquitectónico, constan de 16 pisos, entre los cuales se distribuyen las oficinas de los parlamentarios, de los Comités de los partidos políticos, de la Biblioteca del Congreso Nacional, control de climatización, seguridad, dirección de televisión, control de ascensores, la imprenta (en el caso de la Cámara de Diputados) y los generadores eléctricos de emergencia.

La denominada "placa", área de trabajo legislativo, consta de cuatro pisos, con un subterráneo destinado a estacionamientos con capacidad para 500 vehículos. El edificio del Congreso está dividido en dos alas que son simétricamente opuestas, en su centro se ubica el Salón de Honor. En una tiene su sede la Cámara de Diputados y en la otra el Senado.

De esta manera, hacia el costado Oeste, frente a la calle Rawson y a la plaza 0'Higgins, se encuentra el acceso principal del Senado. Hacia el oriente, frente a la avenida Argentina, se halla el acceso principal de la Cámara de Diputados. Hacia el norte, frente a la avenida Pedro Montt, se sitúa el acceso al Salón de Honor, que es la fachada principal del edificio. Hacia el sur, frente a la calle Victoria, se encuentra una entrada común al Senado y a la Cámara de Diputados, además del ingreso a los estacionamientos.

El sector ocupado por el Senado dispone de una Sala de Sesiones con un espacio de 264 mts². Tiene una capacidad de 60 escritorios en el y 250 asientos en las tribunas. En los pisos 3º y 4º, se encuentran las Salas de Comisiones y las oficinas de la Mesa y del personal superior.

El ala oriente, ocupada por la Cámara de Diputados, dispone de una Sala de Sesiones que, a diferencia de la Sala del Senado, es de dimensiones mayores, llegando a los 441 mts². Tiene una capacidad de 137 escritorios en su hemiciclo y de 400 butacas en las tribunas. Dispone también de un sistema electrónico de votación, que es activado desde cada escritorio por una llave y una tarjeta magnética, que permite que los diputados registren su asistencia, hagan uso de la palabra y voten. Ambos elementos, llave y tarjeta, son personales, así solo registran su presencia y votan quienes efectivamente se encuentran en la Sala.

Las Comisiones y las oficinas de la Mesa y del personal superior se distribuyen entre los pisos 3º y 4º de la "placa". En el 2º nivel se sitúa la Sala de Sesiones de la Cámara de Diputados, la Oficina de Informaciones, la Oficina de Partes, Relaciones Públicas y la Sala de Lectura. En el primer nivel, se encuentran los comedores, las cocinas y otras áreas de servicio.

En el centro de la "placa", entre la Cámara de Diputados y el Senado, se encuentra el Salón de Honor, que tiene una superficie de 630 mts.², una capacidad de 356 asientos y de 750 asientos en las tribunas. Es en este lugar en donde se reúnen ambas Cámaras con ocasión de ciertos actos solemnes como el Mensaje anual del Presidente de la República, el día 21 de mayo de cada año, la transmisión del mando presidencial y la ratificación por el Congreso Nacional de las reformas constitucionales. También es en este lugar en donde se suele recibir a huéspedes ilustres (podemos mencionar a los ex Presidentes de los EE.UU., George Bush y Bill Clinton; al ex Presidente de Argentina, Carlos Menem; al ex Presidente de Uruguay, Luis Alberto Lacalle; al ex Canciller alemán, Helmut Kohl; a Su Majestad Juan Carlos de Borbón, Rey de España, al ex Presidente de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov y al ex Primer Ministro israelí, Shimon Peres).

La administración del Salón de Honor corresponde al Senado. Tradicionalmente (desde que el Congreso tenía su sede en Santiago) los jardines que rodean al Congreso Nacional han sido administrados y mantenidos por la Cámara de Diputados.

Fuentes y Enlaces de Interés

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