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Secretos para conservar los puros

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Presentación

El último estudio de hábitos de consumo de fumadores de habanos muestra que la mayoría de los aficionados no conservan los cigarros de forma adecuada, y que muchos los castigan metiéndolos en la nevera. Craso error. Los cigarros puros son un producto muy delicado y su conservación, un factor determinante a la hora de disfrutarlos.

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Existe bastante desconocimiento. Quizás uno de los mitos más difundidos sea, precisamente, el de guardar los cigarros en el frigorífico, práctica frecuente y poco recomendable. Los puros, y todo el tabaco, son higroscópicos, es decir, absorben humedad. Precisamente por eso la necesitan para su conservación y el frigorífico es un espacio seco en el que, además, se almacenan todo tipo de alimentos que pueden transferir aromas desagradables a los cigarros.

El mejor sistema de almacenaje pasa necesariamente por la utilización de un humidor, una caja de madera capaz de mantener determinados parámetros de temperatura y humedad. Lo ideal es mantener los cigarros con un 65% o 75% de humedad y una temperatura de entre 16 y 18 grados. Para ello, cuenta con un depósito que contiene agua -que debe vigilarse para que mantenga las proporciones adecuadas- y un termómetro que regula la temperatura idónea.

Según José Andrés Colmena, del departamento de formación de Altadis[1] y experto en habanos, 'Cuba es un humidor perfecto por el grado de humedad de la isla y por el tratamiento que se le da al tabaco en las plantaciones. Los estrictos controles de calidad garantizan que los habanos están en perfectas condiciones, libres de lasioderma serricone'. Y es que este insecto, también conocido como gorgojo, destruye el tabaco, perforando la capa, haciendo galerías en su interior e imposibilitando que se fume. æpermil;ste y otros problemas -como el exceso de humedad, que provoca moho- se evitan guardando los cigarros en humidores.

La madera de cedro español es la más adecuada para los humidificadores, envases concebidos como auténticos objetos de lujo -y precios en consonancia-. Los hay sencillos, de viaje, de poca capacidad, pero perfectos para transportarlos, ya sea en la maleta o, los más pequeños, en el bolsillo interior de la chaqueta. También hay obras de arte de la ebanistería, armarios con diferentes capacidades, ya sea para un domicilio o un restaurante.

Suelen contener bandejas y compartimentos, aunque Colmena opina que 'es preferible conservar los habanos en un humidor aparte y el resto de cigarros en otro, para que no se mezclen aromas o evitar el contagio en caso de existir problemas. Esta situación ideal no es siempre posible, por lo que en humidificadores grandes lo mejor es guardar los cigarros dentro de sus propias cajas'.

conservación Para tener en cuenta

El interior del humidor debe ser de madera de cedro, que aporta aromas muy agradables al cigarro puro. Las latas tipo Quintero Brevas no lo consiguen, aunque sirven de conservadores provisionales.

  • Se debe controlar el higrómetro y el termómetro. Los mejores son los digitales.
  • Hay que vigilar el agua del humidor, sobre todo en verano.
  • Los humidores no deben estar expuestos a corrientes de aire, aire acondicionado o luz solar.

Con la conservación los cigarros se vuelven más sabrosos, refinados y homogéneos. El momento idóneo para fumarlos está en torno a los siete años. En un humidor aguantan perfectamente hasta 18 y 20 años.

El puro debe conservarse en condiciones óptimas

Aunque los habanos tienen su propio proceso de envejecimiento, en muchos casos el paso de los años mejora la calidad del puro, pero para ello hay que seguir unas determinadas normas de conservación.

La temperatura y la humedad a las que se mantiene el cigarro son importantes para su supervivencia, que se puede prolongar más de 15 años.

El puro debe conservarse en condiciones óptimas. Su temperatura tiene que fluctuar entre los 16 y los 18 grados, con una humedad relativa de entre un 65 y un 70 por ciento. La humedad es un elemento crucial.

Si un habano se humedece en exceso no se podrá fumar (no se encenderá o no tirará). En cambio, si se seca, adquirirá un sabor más picante. Por lo tanto, se debe mantener la temperatura lo más constante posible y controlar la humedad.

Los humidores son la mejor herramienta para conservar el habano. Un humidor puede ser una caja, un armarito o, incluso, un cuarto completo, diseñado especialmente y que contenga una fuente que genere o controle la humedad. Existe una gran cantidad de modelos entre los que elegir.

El habano tarda unos días en aclimatarse a las condiciones del humidor. Por ello, no es una mala idea separar internamente los «recién llegados» de los huéspedes ya acomodados.

No guardar los puros en el humidor genera problemas en el habano, aunque a veces se puede intentar solucionarlos. Si un puro se seca, se puede humedecer suavemente y en etapas, de lo contrario la capa se llega a cuartear cuando las hojas absorben la humedad.

Aun así, si el habano ha estado reseco durante dos o tres meses, probablemente habrá perdido un sabor que nunca volverá a recuperar. En el caso contrario, la exposición prolongada a la humedad puede hacer que el tabaco se pudra, pero lo más probable es que aparezca moho.

Se trata de un moho blanco, color talco, que aparece cuando se somete al habano a un incremento brusco de humedad. Se debe eliminar con un cepillo.

También conviene advertir que colocar los puros en el refrigerador es una mala opción, ya que las condiciones de éste eliminan la humedad de los puros y además absorben los olores de los alimentos.

Humidor – condiciones ideales

Para conservar un puro es imprescindible que cuentes con un Humidor. Un humidor es un contenedor que mantiene una humedad relativa (HR) más o menos constante de alrededor de 70%, la cual es lo ideal para almacenar puros, una HR de entre 65%-75% es lo normal.

Mantenerlos

A una HR más baja estropeará tus puros pues se secarán y será difícil "revivirlos", un puro muerto si es que es fumable sabrá a lo que es: hojas muertas y secas, por el otro lado una HR muy alta hará que sean difíciles de prender y tengan una combustión mala, aparte que son más propensos a contraer moho.

La mayoría de los humidores son de maderas duras como el roble o palo de rosa y por dentro tienen una cubierta de Cedro Español que minimiza la aparición de ácaros y afecta positivamente el sabor y añejamiento de un puro.

Humectador

No lo confundas con el humidor, el humectador es una cajita que viene adentro que contiene una solución compuesta por agua destilada y glicol-propileno que es una sustancia que convenientemente absorbe humedad cuando la HR es mayor a 70% y libera humedad cuando la HR es menor a 70%. La mayoría de los humidores ya tienen esta solución así que solo debes agregar agua destilada (solo que no sea de la llave, puedes comprar agua destilada en farmacias o de plano usa del garrafón).

Hidrómetro

El hidrómetro es el medidor de HR, pueden ser análogos o digitales pero de cualquier manera debes de calibrarlos, puedes envolverlos en una toalla húmeda y después de unos 40 min la humedad debe ser del 95%-100% solo ajusta la aguja y ya. O para mayor precisión toma una tapita de botella de agua o refresco y ponle la mitad de sal, luego agrega agua hasta que se forme una pastita de sal, que no se disuelva, solo que haga pasta, mete la tapa y el hidrómetro en una bolsa Ziploc o tupperware o algo que esté bien sellado y déjalo unas 8 horas luego la HR debe ser de 75%, ajusta la aguja y ya.

De todas formas incluso los mejores hidrómetros tienen una precisión de +-2% y mientras no te pasesdel margen no afectará mucho a tus puros.

La mejor prueba eres tú, puedes probar la humedad simplemente sosteniendo un puro y dandole un pequeño apretón, el puro deberá regresar a su forma original, no se deberá sentir seco y la capa no se debe de cuartear, con experiencia sabrás si un puro está demasiado húmedo o muy poco. No tiene que ser forzosamente 70% exactos, como siempre es de acuerdo a tu gusto.

Edad y añejamiento

El aroma de un habano es maravilloso, sin embargo los puros cuba y de algunas otras regiones tienden a tener un olor a amoniaco, esto se debe a que son muy jóvenes (algunos habanos también tienen un ligero olor a amoniaco por la misma razón), unos 3 meses en un humidor deben mejorar mucho su olor y sabor, y de hecho puedes guardar habanos durante años y mejorarán con el tiempo, aunque claro tienen un punto óptimo después del cual irán perdiendo su sabor y aroma.

Aunque un habano o cualquier puro está listo para fumarse de inmediato, puedes comprar cajas enteras y guardarlas en tu humidor y talvez abrirlas dentro de 5 o 6 años, incluso los puros más sencillos pagarán su deuda con el tiempo.

Peligros: bichos y moho

El exceso de humedad y altas temperaturas pueden ocasionar la presencia de pequeños insectos o moho.

Los insectos son ocasionados por temperaturas muy altas y la única forma de detectarlos es cuando ya han hecho su daño, literalmente cavan túneles en el puro así que verás tabaco suelto en el fondo del humidor o de la caja e incluso los túneles en el pie o hasta en la capa.

El caso del moho es importante que veas si realmente lo es. Un polvo blanco o grisáceo aparece naturalmente en los puros producto de los aceites de la planta de tabaco, de hecho es signo de un buen añejamiento, solo limpíalo con un paño suave y ya. En cambio si es una mancha azul verdosa entonces sí es moho y afectará a tus puros, si solo está por fuera puedes limpiarlos y fumarlos, pero si ya está por dentro están perdidos, tíralos y sanitiza tu humidor, reemplaza la mezcla del humectador o incluso el humectador mismo.

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