¡Llegamos a 27.278.323 visitas gracias a ustedes! ☆

Inmigración alemana

De WikicharliE
Banner Historia de Chile en WikicharliE.png
Inmigración alemana
Bienvenido a Departamento Historia de Chile de WikicharliE

Presentación

Inmigracion alemana en Chile.png

La colonia alemana en Chile es bastante grande en nuestros días. Desde los poco mas de 70.000 que llegaron en 1850 y todo el siglo XIX a las regiones sureñas de Valdivia, Puerto Montt, y Osorno (mediante la ley de inmigración selectiva), hoy sus descendientes son chilenos de corazón, pero sin perder las raíces de sus ancestros.

WikicharliE Patrimonio de Chile

Contenido

En la actualidad es posible encontrar poblados típicamente germánicos, tanto por su arquitectura, cultura, costumbres o gastronomía. Asimismo el ejercito chileno, es un ejercito con doctrinas y bases alemanas. Lo que unido a la sangre guerrera y valerosa de su raza, lo hace uno de los ejércitos más poderosos de latinoamérica.

A lo largo del país existen varios colegios alemanes que entregan, no solo a los descendientes de alemanes su doctrina, sino a miles de chilenos que son adoctrinados e instruidos por un nivel de educación de alto estandart académico.

Algunos ejemplos notables de descendientes de alemanes en Chile son el ex comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Fernando Matthei, el arquitecto Mathias Klotz, el tenista Hans Gildemeister, la medallista olímpica Marlene Ahrens, el ex director de Carabineros Rodolfo Stange, el folclorista Patricio Manns, el ex comandante en Jefe del Ejercito René Schneider, el ex Ministro de Hacienda Hernan Buchi, entre otros.

Historia

Los germanos que se instalaron en Valparaíso a primera vista destacaban por el fenotipo ario propio de la zona norte de Alemania. A diferencia de los inmigrantes de Valdivia y Puerto Montt, cuya apariencia caucásica es propia del sur del país, éstos solían tener tez pálida, cabellos rubios y ojos claros.

En una lectura más profunda, los colonos teutones se caracterizaron por formar grupos con el pretexto que encontrasen, ya fuere con motivos artísticos, benéficos, culturales u otros. Donde se juntan dos alemanes, se forman cinco clubes- asegura el entrevistado. Los más recurrentes fueron los de carácter deportivo, como el de excursionismo, el gimnástico, el de regata, el de tiro al blanco y el de equitación, muchos de los cuales funcionan en la actualidad. En efecto, el legado de colectividades de origen alemán es tan numeroso, que se hizo necesario crear una organización que las coordinara a nivel regional: la Confederación de Instituciones Chileno Alemanas V Región.

Pero el club por excelencia es el Club Alemán de Valparaíso –donde nos da cita el gringo-, que hoy funciona en el antiguo Palacio Ross, ubicado en calle Salvador Donoso. Se fundó en 1838 con el objetivo de palear el aburrimiento que aquejaba a los varones, cuyas ocupaciones laborales -en su mayoría- se concentraban en los días de recalada y zarpe de los barcos, teniendo mucho tiempo libre. A poco andar, este lugar se transformó en el centro de la vida de la colonia, prestando escenario a funciones de teatro, jornadas de lecturas, conciertos y tantas disciplinas como talentos tuviera la comunidad del club. Y había por montones.

No fue casual que gran parte de los inmigrantes tuvieran competencias vinculadas a la actividad portuaria, puesto que la frontera norte de Alemania es marítima. Abundaban los oficiales de marina, estibadores o aquellos dedicados al comercio hanseático. Entre ellos, figuraba el padre del gringo, quien se nacionalizó para unirse a la Armada de Chile y así poder continuar la carrera naval que había dejado en su patria. Fue durante una misión en Valdivia que conoció a la que más tarde sería mujer, otra alemana que había llegado a Valparaíso escapando de la sobre población y la hambruna que produjo la Primera Guerra Mundial en Europa. Estos colonos venían confiados en la suerte que tuvieron los compatriotas que les precedieron.

La primera oleada de inmigrantes alemanes se produjo a partir de 1811, gracias a la política de apertura del comercio entre Chile y las potencias extranjeras. Este momento histórico calzaba con la época de la Confederación Alemana, cuando la unificación política de sus territorios todavía era lejana. Viendo una oportunidad para dejar las miserias, el entusiasmo de los germanos por migrar a estas tierras fue inmediato, tanto que ya en 1822 se había fundado la primera casa comercial de origen teutón: Schutte, Post & Co. Luego vendrían empresas productoras como la cervecería Plagemann y Co., la confitería Federico Hucke, las imprentas Germania y Stahr & Mex, Universo, entre muchas otras. Así, este pueblo fue echando raíces que nunca más erradicaría.

Para el desembarco de la familia del gringo, la colonia ya se había provisto de un espacio propio dentro de la ciudad. Se ubicaron junto a los ingleses en los cerros Alegre y Concepción, donde construyeron sus barrios y reprodujeron a menor escala la vida que conocieron en su tierra natal. Primero crearon el Colegio Alemán en 1857, más tarde sería la Iglesia Luterana, luego la Segunda Compañía de Bomberos Germania, el Hospital Alemán… y mucho más. Los padres de nuestro protagonista contrajeron matrimonio en la segunda década del siglo XX y pronto tuvieron dos hijos. Estando en Valparaíso se sentían como en casa, frecuentaban familias coterráneas y tenían acceso a todas las comodidades de su cultura.

El comercio doméstico hizo lo suyo en las calles del plan de la ciudad, donde proliferaron los negocios de productos importados. Así, los textos de estudios los compraban en la Librería Niemeyer, ubicada en Esmeralda, y los útiles escolares en la Papelería Alberto Wiedmeyer, que destacaba por sus artículos técnicos.

También se crearon negocios que reproducían los sabores de la patria en base a materia prima americana. Fueron muy codiciados los embutidos de las fiambrerías Schüle y Sethmacher; esta última aún funciona en su dirección original, Bustamante 122. Trascendieron también algunos de los tantos cafés, bares y restaurantes de la época: Café Schüler, que ofrecía repostería típica, el recientemente desaparecido Café Riquet y la taberna Bavaria, que se ubicaba en calle O’Higgins y destilaba la cerveza en enormes alambiques.

Por la misma calle estaba el Bar Alemán. De niño, el gringo solía almorzar allí junto a su familia y amigos. Era un edifico antiguo que se construyó previo al terremoto de 1906, por lo que había que bajar dos gradas para llegar a la puerta de entrada. Perteneció a la viuda de Walter Dümmer y lo atendía Don Humberto, un chileno que por haber pasado tantos años en el reducto germánico terminó pareciendo uno más de la colonia. La oferta culinaria era enteramente teutona, primaban los perniles de cerdo y la fricandela –una especie de hamburguesa casera– que esta familia consumía religiosamente el primer sábado de cada mes. Esta era su manera de honrar a la recordada patria.

Es que los teutones se esforzaron en preservar las costumbres de su pueblo y ese mismo espíritu inculcaron a sus descendientes. Hasta hace pocos años, el requisito más importante para ingresar al Club o al Colegio era dominar la lengua. De hecho, en la actualidad se mantiene la publicación El Cóndor[1], un periódico bisemanal escrito en alemán, que desde 1938 mantiene a la colonia al tanto de las novedades propias.[2]

Fuentes y Enlaces de Interés

  1. Cóndor periódico Chileno-Alemán
  2. La inmigración alemana /Sitio oficial de la ciudad de Valparaíso, Chile

Visita otros de nuestros artículos

TODAS LAS PAGINAS.png
Haz click en el ícono

Herramientas personales
Espacios de nombres

Variantes
Vistas
Acciones
Navegación
Herramientas
Contacta a Orquesta Tabaco y Ron para Eventos y Matrimonios http://tabacoyron.cl/