Ataque cardíaco
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Presentación

Ataque cardíaco, se presenta cuando se bloquea el flujo sanguíneo a una parte del corazón por un tiempo suficiente para que esa parte del miocardio sufra daño o muera. El término médico para esto es infarto de miocardio.
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Causas
La mayoría de los ataques cardíacos son provocados por un coágulo que bloquea una de las arterias coronarias, las cuales llevan sangre y oxígeno al corazón. Si el flujo sanguíneo se bloquea, el corazón sufre por la falta de oxígeno y las células cardíacas mueren.
Una sustancia dura llamada placa, que se compone de colesterol y otras células, se puede acumular en las paredes de las arterias coronarias.

Un ataque cardíaco puede ocurrir cuando
- Las plaquetas sanguíneas se pegan a rupturas en la placa y forman un coágulo de sangre que bloquea el flujo sanguíneo al corazón. Ésta es la causa más común de ataques cardíacos.
- Una acumulación lenta de esta placa puede casi bloquear una de las arterias coronarias.
La causa de los ataques cardíacos no siempre se conoce. Éstos pueden ocurrir:
- Cuando está descansando o dormido.
- Después de un aumento súbito en la actividad física.
- Cuando está activo afuera con clima frío.
- Después del estrés emocional o físico súbito e intenso, como una enfermedad.
Muchos factores de riesgo pueden llevar a un ataque cardíaco.
Síntomas

Un ataque cardíaco es una urgencia médica. Si usted tiene síntomas de un ataque cardíaco, llame de inmediato al número local de emergencias SAMU o acuda a su Hospital Clínica rápidamente.
- NO intente conducir usted mismo hasta el hospital.
- NO SE DEMORE. Usted tiene el riesgo de muerte súbita más alto en las primeras horas de un ataque cardíaco.
El dolor torácico es el síntoma más común de ataque cardíaco. Usted puede sentir dolor sólo en una parte del cuerpo o puede irradiarse desde el pecho a los brazos, el hombro, el cuello, los dientes, la mandíbula, el área abdominal o la espalda.
El dolor puede ser intenso o leve y se puede sentir como:
- Una banda apretada alrededor del pecho
- Indigestión intensa
- Algo pesado apoyado sobre el pecho
- Presión aplastante o fuerte
El dolor generalmente dura más de 20 minutos. Es posible que el reposo y un medicamento llamado nitroglicerina no alivien completamente el dolor de un ataque cardíaco. Los síntomas también pueden desaparecer y regresar.
Otros síntomas
- Ansiedad
- Tos
- Desmayos
- Mareo, vértigo
- Náuseas o vómitos
- Palpitaciones (sensación de que el corazón está latiendo demasiado rápido o de manera irregular)
- Dificultad para respirar
- Sudoración que puede ser muy copiosa
Algunas personas (los ancianos, las personas con diabetes y las mujeres) pueden experimentar poco o ningún dolor torácico. También, pueden experimentar síntomas inusuales (dificultad para respirar, fatiga, debilidad). Un "ataque cardíaco silencioso" es aquel que no presenta síntomas.

Pruebas y exámenes
El médico o el personal de enfermería llevará a cabo un examen físico y auscultará el corazón con un estetoscopio.
- El médico puede escuchar ruidos anormales en los pulmones (llamados crepitaciones), un soplo cardíaco u otros ruidos anormales.
- Usted puede presentar pulso irregular o acelerado.
- Su presión arterial puede ser normal, alta o baja.
Le tomarán un electrocardiograma para buscar daño al corazón. Un examen de troponina en la sangre puede mostrar si usted tiene daño al tejido del corazón y es un examen que puede confirmar que usted está experimentando un ataque cardíaco.
Se puede hacer una angiografía coronaria enseguida o cuando esté más estable.
- Este examen utiliza un tinte especial y radiografías para ver la forma en que la sangre está fluyendo a través del corazón.
- Lo puede ayudar al médico a decidir cuáles son los siguientes tratamientos que usted necesita.
Otros exámenes para observar el corazón que se pueden hacer mientras usted está en el hospital:
- Ecocardiografía
- Prueba de esfuerzo con ejercicio
- Prueba de esfuerzo nuclear
Tratamiento
En la sala de emergencias:
- Estará conectado a un monitor cardíaco de manera que el equipo médico pueda observar cómo está latiendo su corazón.
- Recibirá oxígeno para que su corazón no tenga que trabajar tanto.
- Tendrá colocada una vía intravenosa (IV) en una de sus venas, a través de la cual pasan los medicamentos y líquidos.
- Puede recibir nitroglicerina y morfina para ayudar a reducir el dolor torácico.
- Puede recibir ácido acetilsalicílico (aspirin), a menos que no fuera seguro en su caso. En ese caso, se le dará otro medicamento que prevenga los coágulos de sangre.
- Los ritmos cardíacos anormales (arritmias) se pueden tratar con medicamentos o electrochoques.
TRATAMIENTOS DE EMERGENCIA
Angiografía

La angiografía es un examen de diagnóstico por imagen cuya función es el estudio de los vasos circulatorios que no son visibles mediante la radiología convencional. Su nombre procede de las palabras griegas angeion, "vaso", y graphien, "descripción". Podemos distinguir entre arteriografía cuando el objeto de estudio son las arterias, y flebografía cuando se refiere a las venas.
La angioplastia

Es un procedimiento para abrir vasos sanguíneos estrechos o bloqueados que le suministran sangre al corazón.
- La angioplastia a menudo es la primera opción de tratamiento y se debe llevar a cabo dentro de los 90 minutos después de llegar al hospital y antes de 12 horas después de un ataque cardíaco.
- Un stent es un pequeño tubo de malla metálica que se abre (expande) dentro de una arteria coronaria. Un stent se coloca con frecuencia después de una angioplastia y evita que la arteria se cierre de nuevo.
A usted le pueden dar fármacos para romper el coágulo. Es mejor si estos fármacos se administran dentro de las tres horas siguientes al inicio del dolor torácico. Esto se denomina terapia trombolítica.
Algunos pacientes también pueden someterse a una cirugía de revascularización coronaria para abrir los vasos sanguíneos estrechos o bloqueados que le suministran sangre al corazón. Este procedimiento también se denomina cirugía a corazón abierto.
Después de un ataque cardíaco

Después de varios días, le darán de alta en el hospital.
Es probable que necesite tomar medicamentos, posiblemente por el resto de su vida. Siempre hable con su médico antes de suspender o cambiar la forma de tomar cualquier medicamento.
Mientras esté bajo el cuidado de su equipo médico, usted aprenderá:
- Cómo tomarse los medicamentos para tratar el problema del corazón y prevenir más ataques cardíacos
- Cómo llevar una dieta cardiosaludable
- Cómo estar activo y hacer ejercicio de manera segura
- Qué hacer cuando tenga dolor torácico
- Cómo dejar de fumar
Después de un ataque cardíaco, usted puede sentirse triste. Puede sentirse ansioso y preocupado respecto al cuidado que debe tener en todo lo que hace. Todos estos sentimientos son normales y desaparecen en la mayoría de las personas después de dos o tres semanas. También puede sentirse cansado cuando salga del hospital para la casa.
La mayoría de las personas que han tenido un ataque cardíaco toman parte en un programa de rehabilitación cardíaca. Grupos de apoyo
Ver: recursos para cardiopatía.
Pronóstico
Después de un ataque cardíaco, sus probabilidades de tener otro son más altas que si nunca tuvo uno.
El pronóstico después de un ataque cardíaco depende del daño al miocardio y las válvulas cardíacas y de dónde se localiza ese daño.
Si su corazón ya no puede bombear sangre al cuerpo tan bien como lo solía hacer, usted puede tener insuficiencia cardíaca. Se pueden presentar ritmos cardíacos anormales y pueden ser mortales.
Generalmente, una persona que haya tenido un ataque cardíaco puede retornar de a poco a sus actividades normales, incluso a la actividad sexual. Hable sobre su nivel de actividad con el médico.
Nombres alternativos
Infarto de miocardio; IM; Ataque al corazón; Infarto agudo de miocardio; Infarto de miocardio con elevación del segmento ST; Infarto de miocardio sin elevación del segmento ST

ARTICULOS
Descubren una nueva señal de un inminente ataque cardíaco
15 de noviembre de 2017: De acuerdo al Instituto Nacional de la Salud estadounidense (NIH, por sus siglas en inglés) el síntoma más frecuente del ataque cardíaco consiste en dolor o malestar en el pecho. También pueden presentarse molestias en la parte superior del cuerpo (en un brazo o en ambos, en la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte superior del estómago), dificultad para respirar, náuseas, vómito, aturdimiento leve o mareo súbito, sudor frío, dificultad para dormir, cansancio o falta de energía.
Universidad de Michigan
Se sabe, la cura más efectiva es la prevención. Es por ello que la comunidad médica y científica se aboca a explorar en profundidad la lista de signos que pueden anticipar un inminente ataque cardíaco. En este sentido, un grupo de expertos de la Universidad de Michigan descubrió una nueva señal identificatoria, no distinguible para los pacientes como los anteriores, sino más para los propios especialistas.
Se trata del colesterol en forma de cristales
El equipo de especialistas analizó el material que obstruía las arterias coronarias de pacientes que habían sufrido un ataque cardíaco y encontró que el 89 por ciento de ellos tenía una cantidad excesiva de estas estructuras cristalizadas, conocidas como cristales de colesterol. "En estudios previos mostramos que, cuando el colesterol pasa desde el estado líquido al sólido, o al cristal, se expande en volumen como el hielo y el agua", dijo George Abela, profesor de medicina a cargo del trabajo.
Esta expansión dentro de la pared de la arteria puede romperla y bloquear el flujo sanguíneo, causando así un ataque al corazón o un derrame cerebral, de acuerdo a lo observado en el estudio que abarcó a 240 pacientes de salas de emergencia de Estados Unidos.Los cristales se liberan de la placa que puede acumularse en el corazón y se compone a menudo de la grasa, del calcio y de otras sustancias también. Cuando este material se endurece con el tiempo en las arterias, se conoce como aterosclerosis. Además, los cristales también son peligrosos porque desencadenan la producción de moléculas inflamatorias llamadas de interlecina-1 beta, que inflaman las arterias y empeorar el cuadro clínico.
La investigación, publicada en el American Journal of Cardiology, sirve para reforzar y comprender mejor la relación entre el colesterol y las enfermedades cardíacas. "Ahora sabemos en qué medida estos cristales están contribuyendo a un ataque al corazón", dijo Abela, que agregó que los tratamientos que disuelven estos cristales pueden ser usados para reducir el daño al corazón.
Abela considera que salvar el músculo cardíaco es el aspecto más importante del tratamiento de un ataque cardíaco. "Así que, si somos capaces de proporcionar a los pacientes mejores tratamientos, más orientados, esto podría ayudar a abrir y calmar la arteria agravada y proteger el músculo cardíaco de una lesión", explicó[1].
Vino tinto, presión arterial y el mito del corazón sano

4 de agosto de 2025: Según un análisis reciente publicado, la ingesta de bebidas alcohólicas podría agravar la presión arterial, en especial en personas con problemas cardíacos o tratamientos antihipertensivos.
El consumo habitual de vino tinto se ha promovido durante décadas como beneficioso para el corazón. Sin embargo, nuevas investigaciones y revisiones médicas de prestigio señalan que esta creencia carece de base científica sólida y, por el contrario, alertan sobre sus riesgos, en particular para personas con antecedentes cardiovasculares o bajo tratamiento antihipertensivo.
Un análisis actualizado publicado por Verywell Health[2] desmiente el supuesto efecto protector de este tipo de vino y advierte que, incluso en cantidades moderadas, puede aumentar la presión arterial y agravar cuadros de hipertensión o insuficiencia cardíaca.
El vino tinto eleva la presión arterial
El efecto del alcohol sobre el organismo ha sido documentado de forma consistente en la literatura científica. El análisis de Verywell Health[3] junto a revisiones como la de la Asociación Americana del Corazón explica que el alcohol activa el sistema nervioso simpático, lo que provoca contracción de los vasos sanguíneos y aumento inmediato del ritmo cardíaco.
Esta reacción incrementa la presión arterial tanto en el corto plazo (inmediatamente después de la ingesta) como tras un consumo reiterado, produciendo efectos que pueden perpetuarse y generar hipertensión crónica.
Además, como indica la American Heart Association, el impacto negativo es acumulativo y más severo en quienes presentan factores de riesgo cardiovascular, diabetes o daño renal.
Recomendaciones internacionales y el papel de la moderación
Según la Asociación Americana del Corazón, la recomendación es una copa de vino diaria (147 ml) para mujeres y hasta dos para hombres. Superar este umbral incrementa de manera significativa la probabilidad de sufrir hipertensión arterial.
Diversos organismos de referencia coinciden: la moderación es esencial, pero no exime del riesgo a quienes ya presentan enfermedad cardiovascular o toman medicación antihipertensiva.
Algunas investigaciones han indicado que los bebedores de vino tinto tendrían tasas algo menores de ciertas enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, este efecto se asocia más a factores de estilo de vida y alimentación.
Una revisión de 91 estudios sobre la relación del vino tinto con varios indicadores de salud, citada por Verywell Health, mostró que el consumo bajo o moderado se relacionó con algunos cambios positivos en el perfil lipídico, la función inmune y la microbiota intestinal, pero no produjo mejoras en la presión arterial, el peso ni el control de la glucosa.
Riesgos en combinación con medicación y advertencia médica
El consumo de vino tinto y otras bebidas alcohólicas está especialmente desaconsejado para personas con hipertensión o tratadas con medicamentos antihipertensivos (como quinapril, verapamilo, captopril/hidroclorotiazida, doxazosina, clonidina, losartán, terazosina, metoprolol, benzapril, prazosina, mesilato de amlodipino, lisinopril y enalapril/hidroclorotiazida).
La combinación puede causar mareos, fatiga, desmayos, arritmias y complicaciones que dificultan el control de la presión arterial, incrementando el riesgo de efectos adversos graves.
El vino tinto no sirve para el corazón
Las personas sin problemas previos pueden incluir vino tinto en su alimentación de manera ocasional y responsable, pero no deben considerarlo una estrategia de prevención o protección cardiovascular. Los expertos coinciden en que los beneficios atribuidos al vino se deben, principalmente, a otros hábitos saludables presentes en quienes lo consumen, y no a la bebida como tal.
No existe una dosis de vino “segura” para la salud cardiovascular
Para el medio, es importante subrayar que no existe una dosis segura de alcohol con fines preventivos o terapéuticos para el corazón. Por lo tanto, el mensaje de la ciencia es claro: el consumo de vino tinto no está recomendado como estrategia para proteger la salud cardiovascular o prevenir enfermedades.
Así lo destaca la American Heart Association, que afirma: “Nadie debe comenzar a beber, ni aumentar su consumo, bajo la creencia de que puede beneficiar al corazón”. La verdadera prevención requiere una dieta equilibrada, actividad física regular y el control de otros factores de riesgo, no la ingesta de bebidas alcohólicas.[4]
Un fármaco común para el infarto no aporta beneficios y puede aumentar el riesgo de muerte en las mujeres
El ensayo, en el que se realizó un seguimiento de más de 8.500 pacientes en España e Italia, concluyó que los betabloqueantes, que se prescriben desde hace tiempo tras los infartos de miocardio, no ofrecen ningún beneficio claro a los pacientes cuya función cardiaca es normal.
Los betabloqueantes -medicamentos que se prescriben tras un infarto de miocardio- no ofrecen ningún beneficio claro para los pacientes cuyo corazón bombea con normalidad tras un infarto de miocardio sin complicaciones, según una importante investigación internacional.
El estudio también detectó un mayor riesgo de muerte y hospitalización entre las mujeres que tomaban estos fármacos. Los resultados, presentados en el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología celebrado en Madrid y publicados simultáneamente en 'The New England Journal of Medicine'[5], podrían inducir a los médicos a replantearse la costumbre de más de cuatro décadas de dar el alta de forma rutinaria a los supervivientes de infarto con estos fármacos.
¿Qué son los betabloqueantes y cómo se han convertido en un tratamiento estándar?
Los betabloqueantes (bloqueantes betaadrenérgicos) suelen presentarse en forma de comprimidos y actúan bloqueando los efectos de las hormonas del estrés, como la adrenalina. Disminuyen la frecuencia cardiaca, la tensión arterial y la demanda de oxígeno del corazón. También pueden ayudar a prevenir peligrosas alteraciones del ritmo, conocidas como arritmias.
Durante décadas, los betabloqueantes se han recetado tras un infarto de miocardio para reducir el riesgo de muerte y de arritmias (ritmos cardíacos anormales), sobre todo en una época en la que muchos pacientes sufrían grandes daños cardíacos, la reapertura de las arterias obstruidas era más lenta o estaba menos extendida, y aún no se disponía de las modernas terapias de reperfusión y prevención secundaria. El nuevo ensayo REBOOT, el mayor estudio de este tipo, cuestiona ahora esta práctica.
Resultados del ensayo y conclusiones alarmantes
"Este ensayo modificará todas las directrices clínicas internacionales. Se une a otros ensayos anteriores de referencia dirigidos por el CNIC y el Monte Sinaí -como SECURE, con la polipíldora, y DapaTAVI, con la inhibición de SLT2 asociada a TAVI- que ya han transformado algunos enfoques globales de la enfermedad cardiovascular", afirmó el Dr. Valentín Fuster, investigador principal del Monte Sinaí y del CNIC español, que dirigió el ensayo.
En el ensayo se asignó aleatoriamente a más de 8.500 pacientes de 109 hospitales de España e Italia a continuar o suspender los betabloqueantes en el momento del alta tras un infarto de miocardio. La edad media era de 61 años y el 19,3% eran mujeres.
Todos los participantes recibieron la atención estándar moderna y fueron seguidos durante una mediana de casi cuatro años. El estudio no halló diferencias significativas entre los grupos en cuanto a las tasas de muerte, infarto recurrente o ingreso hospitalario por insuficiencia cardiaca.
Notables diferencias de género
Es importante señalar que los resultados no sugieren que los betabloqueantes sean ineficaces para todos los supervivientes de un infarto de miocardio, ya que siguen siendo importantes para los pacientes con deterioro de la función cardiaca o con determinadas arritmias.
Un subestudio de REBOOT publicado el mismo día puso de manifiesto notables diferencias de género: las mujeres tratadas con betabloqueantes presentaban un mayor riesgo de muerte, infarto u hospitalización por insuficiencia cardiaca que las mujeres que no recibieron estos fármacos.
Los hombres no mostraron tal aumento. Durante los 3,7 años de seguimiento, las mujeres que tomaban betabloqueantes experimentaron un riesgo absoluto de muerte 2,7 puntos porcentuales superior al de las mujeres no tratadas con estos fármacos.
"REBOOT cambiará la práctica clínica en todo el mundo", afirma el investigador principal Borja Ibáñez, director científico del CNIC, que presentó los resultados. "Actualmente, más del 80% de los pacientes con infarto de miocardio no complicado son dados de alta con betabloqueantes". Y añade: "Los hallazgos de REBOOT representan uno de los avances más significativos en el tratamiento del infarto de miocardio en décadas"[6].
Una IA que predice riesgos de muerte podría ayudar a prolongar la vida de los pacientes cardíacos
29 de octubre de 2024: Los investigadores dijeron que su modelo, que predice riesgos de muerte prematura, podría beneficiar a pacientes con problemas de salud que afectan al corazón.
Una herramienta de inteligencia artificial (IA) para ayudar a los médicos a identificar a los pacientes con alto riesgo cardíaco se pondrá a prueba en breve en Inglaterra, después de que un estudio descubriera que puede predecir con precisión el riesgo de que alguien muera en los años posteriores a una exploración cardíaca.
El equipo de investigación global dirigido por el Imperial College de Londres entrenó su modelo de IA, conocido como estimación de riesgo AI-ECG o AIRE, con millones de resultados de electrocardiogramas (ECG), una prueba médica común que registra señales eléctricas dentro y entre las cámaras del corazón. Se suele utilizar para diagnosticar ataques cardíacos y otras irregularidades.
El objetivo era identificar patrones matizados que pudieran indicar que alguien corre un alto riesgo de sufrir problemas de salud o de morir. El modelo, que se puso a prueba, predijo la probabilidad de muerte en la década posterior a un ECG, y acertó el 78% de las veces.
"Importantes beneficios" para los sistemas sanitarios
"Creemos que esto podría tener importantes beneficios para el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) y a nivel mundial", dijo en un comunicado Fu Siong Ng, investigador de electrofisiología cardíaca en el Imperial College de Londres, que trabajó en el proyecto.
El sistema también puede predecir ataques cardíacos, insuficiencia cardíaca y problemas del ritmo cardíaco, y los investigadores dijeron que podría implementarse en todo el Servicio Nacional de Salud en los próximos cinco años.
Ya se han planificado ensayos con pacientes reales en varios sitios de Londres y se espera que comiencen a mediados de 2025. Evaluarán los beneficios del modelo utilizando pacientes de clínicas ambulatorias y salas médicas de hospitales. El potencial de la IA para mejorar la salud cardíaca
Los ECG basados en IA ya se han utilizado para diagnosticar enfermedades cardíacas, pero no forman parte de la atención médica de rutina y aún no se han utilizado para identificar los niveles de riesgo de un paciente específico.
"Esto podría llevar el uso de los ECG más allá de lo que era posible hasta ahora, al ayudar a evaluar el riesgo de futuros problemas cardíacos y de salud, así como el riesgo de muerte", dijo Bryan Williams, director científico y médico de la British Heart Foundation, que financió el estudio.
Los investigadores, que publicaron sus resultados en la revista Lancet Digital Health, dijeron que las predicciones en las que la IA se equivocó podrían deberse a otros factores desconocidos, como si el paciente recibió tratamiento adicional o murió inesperadamente. Pero enfatizaron que el modelo aún podría detectar cambios sutiles en la estructura del corazón, que pueden servir como señal de advertencia de enfermedad o muerte, pero que los médicos podrían pasar por alto.
"Nosotros, los cardiólogos, usamos nuestra experiencia y pautas estándar cuando analizamos los ECG, clasificándolos en patrones 'normales' y 'anormales' para ayudarnos a diagnosticar enfermedades", dijo Arunashis Sau, un médico académico del Imperial College de Londres que dirigió la nueva investigación. "Sin embargo, el modelo de IA detecta detalles mucho más sutiles, por lo que puede 'detectar' problemas en los ECG que a nosotros nos parecerían normales, y potencialmente mucho antes de que la enfermedad se desarrolle por completo", dijo Sau.
Sau dijo que se necesita más investigación en hospitales y otros entornos de atención médica para determinar el papel futuro del modelo en el diagnóstico y el tratamiento, pero que los pacientes con otros problemas de salud también podrían beneficiarse porque otras enfermedades, como la diabetes, también tienden a afectar el corazón.
Fu Siong Ng estuvo de acuerdo: "Esto podría tener un impacto positivo en la forma en que se trata a los pacientes y, en última instancia, mejorar la longevidad y la calidad de vida de los pacientes", dijo[7].
Fuentes y Enlaces de Interés
- ↑ Frequency of Cholesterol Crystals in Culprit Coronary Artery Aspirate During Acute Myocardial Infarction and Their Relation to Inflammation and Myocardial Injury
- ↑ Verywell Health
- ↑ https://s.wikicharlie.cl/b3C
- ↑ verywellhealth/What Happens to Your Blood Pressure When You Drink a Glass of Red Wine
- ↑ nejm.org/
- ↑ euronews/Un fármaco común para el infarto no aporta beneficios y puede aumentar el riesgo de muerte en las mujeres
- ↑ euronews/Una IA que predice riesgos de muerte podría ayudar a prolongar la vida de los pacientes cardíacos
- Anderson JL. ST segment elevation acute myocardial infarction and complications of myocardial infarction. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Cecil Medicine. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2011:chap 73.
- Antman EM. ST-segment elevation myocardial infarction: pathology, pathophysiology, and clinical features. In: Bonow RO, Mann DL, Zipes DP, Libby P, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine. 9th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsever; 2011:chap 54.
- Cannon CP, Braunwald E. Unstable angina and non-ST elevation myocardial infarction. In: Bonow RO, Mann DL, Zipes DP, Libby P, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine. 9th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsever; 2011:chap 56.
- Kushner FG, Hand M, Smith SC Jr, King SB 3rd, Anderson JL, Antman EM, et al. 2009 Focused Updates: ACC/AHA Guidelines for the Management of Patients WithST-Elevation Myocardial Infarction (updating the 2004 Guideline and 2007 Focused Update) and ACC/AHA/SCAI Guidelines on Percutaneous Coronary Intervention(updating the 2005 Guideline and 2007 Focused Update): a report of the American College of Cardiology Foundation/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines. Circulation. 2009 Dec 1;120(22):2271-306. Epub 2009 Nov 18.
- Wright RS, Anderson JL, Adams CD, et al. 2011 ACCF/AHA Focused Update of the Guidelines for the Management of Patients with Unstable Angina/Non-ST-Elevation Myocardial Infarction (Updating the 2007 Guideline). A Report of the American College of Cardiology Foundation/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines Developed in Collaboration With the American College of Emergency Physicians, Society for Cardiovascular Angiograpy and Interventions, and Society of Thoracic Surgeons. J Am Coll Cardiol. 2011;57:1920-1959
