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Arturo Villarroel Garenzon

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Arturo Villarroel Garenzon
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Héroe Chileno Guerra del Pacifico


El Capitán Dinamita
Bandera Chilena mini.png
Arturo Villarroel Garezón "El General Dinamita" ((☆ octubre de 1839)-† 1907). Soldado chileno en la Guerra del Pacífico. En 1879 Oficia de explorador y mensajero para el ejército. Por su heroismo, tras la Toma del Morro de Arica le otorgan el grado de Capitán de Pontoneros. En la Batalla de Miraflores resulta herido por la explosión de una Mina y deben amputarle una pierna. Era de baja estatura, pero de tronco recio y firme. De ojos azules mirada suave y dulce. Aunque inquieto y fogoso era profundamente sensible, generoso, determinado y ejecutivo. Su voz sonaba clara, serena y reposada.

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Contenido

Arturo Villarroel Garenzon nace a bordo de la goleta La Chilena, cuando su padre, don Emiliano Villarroel, industrial maderero y su madre doña Catalina Garezon , irlandesa asentada en Estados Unidos, navegaban, por razones de trabajo, en los mares de Chiloé o tal vez provenían desde Estados Unidos.

Conoce las primeras letras en una escuela de Valparaíso

1851

Ingresa a un Colegio Superior en Lima (Perú) ciudad donde conoce a Francisco Bilbao, con quién inicia una larga amistad.

1852

Estando de vacaciones en el Callao, pide le admitan en un barco que lleva una expedición guerrera a Ecuador. A bordo de este barco, una bomba explota en cubierta y le destroza dos dedos de su mano derecha. Ya recuperado de su condición, se dirige a Guayaquil donde combate en el bando del general ecuatoriano don Juan José Flores.

Luego se dedica al comercio. Desempeñándose en esta actividad, tiene conocimiento que un velero de tres palos se dirigirá desde el Perú al Oriente, y sin pensarlo dos veces, se embarca en él, recorriendo toda la China. Más tarde va a California, Australia, Nueva York. En fin, recorre toda América y Europa.

Estando en México enferma de fiebre amarilla. En Tucumán se convierte en arreador de ganado y minero.

Cuenta don Mariano Cristi en su publicación Lectura Patriótica, editada en 1887, que, estando Villarroel en Nueva York presenció cómo se declaraba un incendio en lo alto de un edificio. El fuego avanza amenazando abrazarlo todo. De pronto, en una ventana de los pisos superiores apareció, pidiendo socorro, una mujer con dos niños en sus brazos. Los curiosos allí congregados, pese a su desesperación, miraban impotentes ese desgarrador cuadro, sin atreverse a tomar ninguna determinación. En ese instante, Villarroel pide un trozo de género, lo empapa en agua y con él se envuelve el pelo, e ingresa resueltamente al edificio, llevando consigo en su mano otro pedazo de trapo saturado en agua. Transcurrieron algunos minutos cuando los curiosos comenzaban a temer lo peor, en medio de un grito de asombro, aparece el valiente e intrépido joven conduciendo, sana y salva, a la mujer y sus dos hijos.

Palabras de júbilo premian el coraje del salvador, el que en breve minutos, desaparece silenciosamente entre la multitud. ¿Quién era?, nadie lo sabía. Sólo tres días más tarde, la prensa identifica al héroe, informando a grandes titulares que se trata de un Chileno, llamado Arturo Villarroel Garezon. Hijo de español e irlandesa.

1854

En México vive en Veracruz, donde se contagia y enferma de Fiebre amarilla. Un poco mejor de salud decide viajar y pasar lo que queda de su convalecencia en el estado de Pernanbuco, en Brasil. Para eso toma un barco de guerra Francés, donde compra un pasaje "de guerra" ó de misericordia.

1861

Después de doce años, regresa a su querido Chile y se radica en Santiago, desde donde mantiene correspondencia con ministros, diplomáticos, magistrados, generales, inventores, escritores, industriales, etc.,

En Santiago vive en el barrio San Pablo, desde donde organiza e impulsa obras de beneficencia y Sociedades Cívicas. A su vez enseña gratis o por lo que le daban lenguas extranjeras, Geografía y Tteneduría de libros.

1863

8 de diciembre de 1863: Fue testigo del pavoroso Incendio de la Iglesia de la Compañía, actúa valerosamente, desafiando las llamas y prestando heroico auxilio, salvando varias vidas.

Incendio de la Iglesia de la Compañía

Días más tarde, impulsado por su generoso espíritu, es uno de los primeros en acudir al llamado que don José Luis Claro hace, en el Periódico El Ferrocarril, el día 11 del mismo mes.

El Cuerpo de Bomberos de Santiago lo contó entre sus fundadores. Ingresa a la Compañía Guardia de Propiedad porque consideró que la labor a la cual estaba destinada esta Unidad se adaptaba a su temperamento. Queda registrado bajo el Nº21. Convertido en entusiasta colaborador, en 1868 y 1869, sirve el cargo de Tesorero.

1870

8 de diciembre de 1870: siendo Teniente Segundo, junto al Teniente Tercero, don Germán Tenderini y Vacca, son los primeros en acudir a combatir el voraz incendio que destruía el Teatro Municipal, y en compañía del funcionario Señor Santos Quintanilla, se internan hasta el escenario, foco del fuego, procediendo a cortar el gas, desunir cables, proteger los telones, etc. Pero ya semiafixiados por el espeso humo y los gases tóxicos de las pinturas, sólo él, inconsciente puede alcanzar la salida. Tenderini y Quintanilla caen en la acción, pasando a inscribir sus nombres en el libro de oro de la eternidad.

Teatro Municipal, incendio del 8 de diciembre de 1870

Al día siguiente, al hacerse cargo de la Guardia Semanal de Cuartel, escribe, en el Libro de Novedades una viva y elocuente descripción de las circunstancias en que Tenderini caminó hacia la Gloria.

1872

Sin desatender el compromiso contraído con su Compañía, se dedicó a catear minerales, hasta que decide viajar, nuevamente a los Estados Unidos, desde donde regresa en 1872.

De este viaje regresó sin obtener ningún beneficio personal, pero sí adquirió, con su propio dinero seis mil volúmenes de obras de todo género, las que donó y distribuyó en bibliotecas y organizaciones benéficas nacionales.

1875

Con motivo de la Exposición de 1875, Villarroel viaja a Estados Unidos la patria donde se asentó su madre, su país favorito y reside en Filadelfia. Vivió acá durante dos años como Delegado de Chile, sin sueldo y sin más recursos que su saliva y su inglés. Acostumbran decir los campesinos del sur de Chile, que cuando alguien vive sin dinero ,es que ese vive con "saliva de tricau" a ejemplo de una especie de loro de esas comarcas. Comenzó a recorrer infatigable en su rol de emisario del patriotismo chileno, todo Estados Unidos repartiendo programas y dando a conocer las bondades de Chile.

1879 Guerra del Pacifico

Arturo Villarroel Garezon (1839-1907).jpg

Pasan los años y en 1879 se inicia la Guerra del Pacífico, y al llamado de la patria, Villarroel se ofrece como mensajero y explorador avezado.

La pampa queda asombrada ante la hazaña de este ex minero. Benjamín Vicuña Mackenna dijo: Apareció como una visión de la camanchaca en el campamento chileno. Abría el camino a los regimientos de la patria con sus prodigiosas manos, una de ellas incompleta, y sin ruido se acercaba a las bombas explosivas y, una a una las desactivaba de sus mortíferas instalaciones.

1880

El 7 de junio de 1880, el coraje de los soldados chilenos asombra al mundo al iniciar el glorioso Asalto y Toma del Morro de Arica, fortaleza totalmente minada y considera inexpugnable por la fuerzas peruanas.

Pero Villarroel, durante tres noches anteriores, acompañado por un puñado de valientes, arrastrándose en las tinieblas, logró inutilizar gran parte de las minas explosivas. Pero muchas más aún quedaban activas, y al iniciarse el ascenso, además de soportar una lluvia de balas, los soldados volaban destrozados al estallar la dinamita diseminada en el terreno.

Fue en esos momentos cuando Villarroel demuestra una vez más, su valor, audacia y sangre fría, desafiando la muerte al colocarse a la cabeza de los atacantes, para ir descubriendo con admirable tacto, los alambres que accionaban los temibles explosivos.

Con su ejemplo, los soldados chilenos al mando del Coronel Lagos, centuplicaron sus energías avanzando arrolladoramente, y cual ciclón, en espantosa carga de bayonetas, conquistan el Morro en menos de 45 minutos.

Por su heroísmo, Villarroel recibe, en el mismo campo de batalla, el grado de Capitán de Pontoneros. Grado que sirva Ad-honoren. Y como personaje de Homero, siempre a la vanguardia del ejército, continúa avanzando hacia Lima, destruyendo minas, haciendo aguadas para las tropas y caballares, batiéndose a tiros con soldados y montoneros peruanos, siempre sonriente y sin miedo.

En la marcha de Pisco a Lurín, encabezó el grupo de soldados que iba delante de la división de Patricio Lynch. El Coronel Pedro Lagos Marchant recibió de ellos 435 bombas enemigas desarmadas.

1881

13 de enero de 1881: En la toma del Morro del Solar, la sangre corrió a ríos ya que este Morro no sólo era una ciudadela erizada de cañones, sino que era defendida por las más bizarras tropas peruanas, además de centenares de baterías eléctricas que, a la más mínima presión, se convertían en una tempestad de fuego. Con todo, la victoria coronó la tenacidad y valor de los chilenos, siempre acompañados por Villarroel, quién nuevamente resultó incólume.

15 de enero de 1881: En Miraflores, batalla que abrió, a las tropas victoriosas las puertas de la ciudad de los Virreyes, las minas eran manejadas a distancia, cosa que no preocupó al ya famoso Capitán Dinamita. Todos fueron testigos de cómo avanzaba gateando o deslizándose por atrevidas pendientes, en medio de una terrible balacera, para cortar a corvo los alambrados.

En el ataque a una fortificada trinchera, un infante que avanzaba junto a él, pisó una mina y ambos caen. Villarroel no puede levantarse pues tiene ambas piernas semi destrozadas, debiéndose posteriormente amputárseles una de ellas.

1884

Al regreso de las tropas vencedoras a Santiago, Villarroel cabalgaba frente a su batallón con la espada fulgurante en alto y sus dos muletas en el arzón de la silla. El pueblo lo vitoreaba frenético; bautizándolo como el General Dinamita. Las madres, a su paso, levantaban en brazos a sus hijos y les decían: ¡Míralo, ese es el General Dinamita, tal vez hoy, gracias a él podrás besar y abrazar a tu padre!

Nuevamente en la vida civil y superando su condición de lisiado, vuelve a sus antiguas actividades mineras en Batuco y Til-tíl, sin descuidar su aporte y cooperación a las obras culturales, cívicas y patriotas. Fue uno de los más decididos defensores de los patriotas cubanos que morían luchando por la libertad de su patria.

Por su rectitud, y honorabilidad sin tacha, llegó a ser director de un valiente Diario llamado La Ley.

Posteriormente y apoyado por el gobierno, instaló en calle Bascuñan al llegar a la Alameda, un taller, destinado a desarmar los miles de proyectiles que quedaron sin utilizarse en la guerra. Pero desgraciadamente, el 5 de diciembre de 1884, el taller volaba por una explosión provocada por el descuido de un operario. En dicha explosión perecen tres mujeres y un niño, escapando mal herido Villarroel.

1904

Arturo Villarroel Garenzon es nombrado miembro honorario del círculo de Jefe y Oficiales en retiro del Ejército.

Bandera Chilena mini.png
† Su muerte en 1907

Cansado y enfermo, su espíritu ágil y emprendedor abandona su cuerpo y muere pobre y olvidado el 30 de mayo de 1907.

En el Libro de Guardia de la Sexta Compañía se anota lo siguiente:

Jueves 30 de mayo de 1907, a las dos de la madrugada fallece, después de una penosa y larga enfermedad, sobrellevada con paciente energía y resignación, el Voluntario Fundador y Honorario de la Compañía, el abnegado patriota y entusiasta colaborador don Arturo Villarroel Garezon.

Al tenerse noticia de tan lamentable desgracia, el Capitán y el Ayudante de la Compañía se trasladaron al domicilio del extinto a fin de darles las sentidas condolencias a nombre de la Sexta. Inmediatamente se citó a reunión extraordinaria para esta noche a las 20:30 horas, al que estuvo presidida por el Director don Arturo Claro Correa, quien, en sentidas frases, hizo justiciero elogio de las grandes virtudes cívicas y privadas de nuestro distinguido compañero. Después de un cambio de ideas, se tomaron los siguientes acuerdos.

El viernes 31 de mayo a las 19:30 horas sus restos son trasladados desde su domicilio hasta el Cuartel General, donde se levantó la capilla ardiente en el Salón de Sesiones del Directorio.

En el campo santo hace uso de la palabra el joven voluntario don Héctor Arancibia Laso, quien dice:

Ese murmullo triste y monótono que parece venir presuroso de las copas de los cipreses que adornan esta casa de los muertos, es el tañido lúgubre de la campana del dolor que nos llama hoy al borde de la tumba. Es el sonido melancólico de esa campana que hace reunirnos aquí tan a menudo a derramar la última lágrima, a decir el último adiós al compañero que abandona nuestras filas para no volver jamás. Siempre es triste, señores, para los que quedan venir aquí a despedir a los que se van, pero hay veces en que el dolor agobia, el pesar es tan inmenso que la idea abandona la mente y la palabra enmudece los labios.

Letras de Don Benjamín Vicuña Mackenna en Agosto de 1881

Con gran respeto a este soldado ejemplar, iré describiendo algunos pasajes de su vida a los que hace mención Don Benjamín Vicuña Mackenna en Agosto de 1881.

Santiago de Chile, Agosto de 1880 Don Arturo Villarroel

"En cuyos dos últimos despachos oficiales se hace una mención especial de los servicios importantes prestados por Ud. i se rinde tributo a su valor, inteligencia, abnegación i patriotismo desinteresado de que dio Ud. tantas pruebas" (nota oficial del Comandante Dublé Almeyda a Don Arturo Villarroel, Santiago de Chile, Agosto de 1880.

Reproducción con la escritura de la época

I No conozco en Chile ( i lo conozco desde su infancia, que es doce años posterior a la mía) una vida más heroica ni mas apenada, ni más andariega, ni más romántica, no más llena de aventuras, entusiasmos, entuertos, exploraciones, calamidades, sacrificios silenciosos, calladas abnegaciones y terribles polvorazos, que la vida de Arturo Villarroel, especie de salamandra incombustible que ha vivido siempre dentro del fuego o en un tibio rescoldo, como tortilla de pobre en fogón

II

Hijo de un maderero de Chiloé ( don Eujenio Villarroel) i de una señora Garezon, mestiza de yankee y de argentina (Kuácara de relijión a más, y errante como su marido por el mar y por los bosques) vino Arturo Villarroel al mundo dentro de una bodega de una balandra de su padre, en un día de desecho temporal, por el mes de Octubre de 1839 en los mares de Chiloé. . I desde entonces su vida, como si hubiera sido una prolongación de la orijinaria borrasca, está mecida eternamente entre las olas, los viajes, las batallas, las aventuras, la dinamita, el heroismo y la pobreza, esta dinamita sorda que sólo en las almas magnánimas no hace esplosión.

III

Educado en las faldas de su madre en los preceptos de Guillermo Penn, culto i fanatismo de los kuáqueros, aprendió en su infancia el inglés de materno labio i en seguida en Valparaíso, i en el Instituto Nacional el francés, lenguas de viajeros, que Arturo Villarroel posee con singular soltura i que ha perfecionado más tarde en sus numerosísimos viajes por el orbe. En ea época hízose también amigo i camarada del distinguido Capitán de Fragata( que pareciera serlo de navío) Don Francisco Vidal Gormáz, en cuya casa hoy enfermo i paralítico, Villarroel cariñosamente se hospeda en el recinto de estrecha, pero nutrida biblioteca. Los jeógrafos se conocen desde la niñez por el rumbo, como los polos por las estrellas i por la atracción magnética.

IV

Comprometido el padre de Arturo Villarroel en la revolución volcánica de 1851, huyó aquel al Perú, llevándose consigo junto con su hermano mayor Aníbal Villarroel, valiente mozo que murió temprano i con el grado de Coronel del Ejercito del Perú. Arturo fue colocado en un colejio de Lima por los influjos de Francisco Bilbao; pero de allí al poco tiempo huyó para tomar parte en la famosa i malaventurada expedición chilena que el Jeneral Flores llevó a Guayaquil en 1852. El futuro "Jeneral Dinamita" tenía entonces 13 años, i el estallido de una bomba que reventó sobre la cubierta del barco desbarató los dos dedos de la mano derecha. El fuego rendía temprano tributo a su artífice i rei.

V

Terminada trájicamente aquella calaverada de pretendiente, Villarroel se embarcó para Cantón en un buque de Don Domingo Elías, opulento hacendado de Ica, que iba a traer chinos, i a su regreso después de un año, emprendió un segundo viaje a la Australia i un tercero a Nueva York, vía Panamá. Villarroel daba estos saltos de un mundo a otro mundo a manera de proyectil i en calidad de marino, de contador, de pasajero, de aficionado, de cocinero, de paje i de todo se ofreciera a bordo en la cubierta, en los mástiles, en la cámara ó en la bodega, jeneralmente sin sueldo, i sin más objeto que rodar tierras( i rodar mares) Arturo Villarroel ha tenido de preferencia dos relijiones, la de Guillermo Penn y la del fraile Beltrán, el gran pirotécnico andariego de la Guerra de la Independencia.. Chaverus, el Judío Errante, ha sido sólo su piloto i su guía

VI

De Estados Unidos pasó Villarroel a Europa i conoció todas las costa i puerto de Francia desde Marsella a Cherburgo, pero no conoció París. A París no se puede ir " de guerra" sino en tiempos en que manda La Comuna, i la dinamita es reina i el petróleo es su primer ministro.

VII

De las playas del Viejo Mundo pasó Villarroel por el año de 1854 a las de México, i habiendo cojido en Veracruz la fiebre amarilla fue a convalecer de ella a Pernanbuco, en un barco de guerra Francés, donde tomó pasaje" de guerra" ó de misericordia.

VIII

Cansado del mar vínose entonces al Perú en busca de su hermano que era Sarjento Mayor del Ejército i se había casado con fortuna en Arequipa, gracias a la protección del Jeneral Vivanco, de quién era acérrimo partidario. La esposa de Aníbal Villarroel era una señorita Gamio. Pero Arturo Villarroel no había nacido para la sosegada quietud de los poblados ni el prestado regalo de ajeno hogar; y después de haberse internado en el Cuzco hasta las fronteras del Brasil en busca de minas de oro, que no halló, vino a salir de vuelta por Tucumán, donde se hizo arreador de ganados a Tarapacá y Arica, a Puno y hasta Arequipa.

IX

Empleó Villarroel en estas i otras lejanas correrías no menos de seis años. Pero en 1861 le encontramos en Santiago, viviendo en el barrio de San Pablo, donde hoy habita, i enseña gratis o por lo que buenamente le daban estos tres ramos incongruentes del saber humano: lenguas, jeografía i teneduría de libros. Inútil es decir que el último estudio se avenía tanto a la índole romántica i aventurera del maestro como a un santo Cristo de Quito un par de pistolas de Lafaucheaux. Villarroel es de una naturaleza profundamente, incorregiblemente desinteresada.

X

Hallábase Villarroel, en coinsecuencia de lo que venimos diciendo, en la ciudad de Santiago el memorable 8 de diciembre de 1863, i con inminente peligro de su vida, salvó la de muchas infelices mujeres extrayéndolas incombustibles, de las cajas de fierro de Fairfax, de la hoguera de la Compañía. Por supuesto fue miembro fundador del Cuerpo de Bomberos i a título de "hombre salamandra", es decir, de hombre incombustible, se ha encontrado como voluntario en todos los grandes incendios de la capital. En el del Teatro Municipal, ocurrido el 8 de Diciembre de 1870, era Teniente de la Sexta Compañía, y no se quemó como el desgraciado Tenderini, que era Teniente Tercero, fue solo porque Villarroel no ha nacido para morir a fuego.

XI

Después de este período de comparativo reposo en que Arturo Villarroel alternaba la enseñanza de las leguas con el cateo de las minas en todos los cerros de Santiago ( sin exceptuar el Santa Lucía) emprendió su segundo viaje a Estados Unidos, viaje en que dijeron anduvo metida la mano del amor; i habiendo residido tres semanas en Nueva York regresó a Chile en 1872.

Articulo de la Época

XII

Afuera de minero ocupóse por esa época Arturo Villarroel, por supuesto sin sueldo i sin interés, en desmontar las rocas del viejo Huelén, en hermosearlo con inscripciones que el mismo ordenaba grabar en los farellones i en organizar todas sus fiestas Septembrales. La idea favorita del artífice del nuevo paseo era esculpir en letras de oro" de un metro de altura" en la roca más encumbrada del peñón histórico esta palabra que había traído en el corazón i en su memoria desde la patria de Longfelows: " "EXCELSIOR" Desgraciadamente no se encontró entonces en Santiago, burril bastante duro ni brazo bastante fuerte para tamaña empresa. Si hubiera sido cuestión dinamita, hubiera sido otra cosa! Arturo Villarroel que ha hecho volar tantas cosas, carece empero de las alas i anda hoy agobiado con sus muletas.

XIII

Con motivo de la Exposición de 1875, Villarroel hizo un tercer viaje a su país favorito, i residió de preferencia en Filadelfia, la patria de su progenitor en espíritu, el kuákero Guillermo Penn. I Cosa admirable! : vivió allá dos años como Delegado de Chile, sin sueldo i sin más recursos que su saliva i su inglés. Acostumbran decir los campesinos del sur de Chile, que cuando alguien vive sin dinero ,es que ese vive con "saliva de tricau" a ejemplo de una especie de loro de esas comarcas. I fue así cual tricau chileno como recorrió el infatigable emisario del patriotismo, todos los Estados Unidos inclusas en dos ocasiones, las dos Californias pidiendo muestras y repartiendo programas, de un dependiente viajero de Lamman i Kemp.

XIV

Articulo de la Época

Hemos tenido ocasión de ver los cajones de la Sociedad de Agricultura las notas en que su delegado gratis daba cuenta de sus afanes : i confesamos que nos hemos asombrado de su actividad i de su ingenio, de un aplomo i de una pechuga.....Era Villarroel sujeto que se carteaba de hombre a hombre, con ministros de estado, jueces, diplomáticos, estadistas, astrónomos, jenerales, directores de emigración, jefes de arsenales, fabricantes de pólvora y dinamita, químicos, rectores de universidad, constructores de buques i de dársenas, atorneys i toda la jerarquía leguleya de la Unión i hasta no sabemos como fue a desenterrar en Rochester, la patria de Seward i de la harina flor a un tal Mr.Green que tenía el negocio de criar artificialmente truchas (trout culture). El ajente de la Exposición Internacional( empresa que fue un gran fiasco interior) ignorando talvez que en Chile hay más pescados que los necesarios i con más agallas de las que los peces del norte generalmente tienen, se propuso traer para la laguna de la Quinta Normal, innumerables cardúmenes de salmones, carpas, truchas, anguilas i otras razas; i ciertamente que si no es que Mr Green se sale más seco que un congrio de Cartajena ( según se deja ver en sus propias notas orijinales) el intento no se habría frustrado.

XV

En cambio, Villarroel regresó a Chile con seis mil de libros de educación, industria, comercio, , muestras i demás fecunda yankee, que repartió en la Sociedades de Instrucción Primaria, en la Universidad, en la Escuelas Municipales, en la Oficinas de Estadísticas, en los ministerios, en las bibliotecas i Liceos de Provincia, quedándose como de costumbre con las manos vacías, porque no consintiera ni en pagarle ni siquiera las estampillas de su franqueo. I fue maravilla, que como a otro, no le exijieran que todos los libros que trajo de regalo vinieran empastados. Para todos estos milagros humildes i entusiastas del patriotismo que recuerdan el del cesto de pescados del mar de Galilea i de los cinco mil panes de la misma tierra, Villarroel no habría tenido otro recurso ni otro ardid que hablar inglés i llamarse " Corresponding Ajent of the Executive Comete of the Chile International Exhibition." El título era más largo que el lacónico" Presbítero por la madre", pero con el sacó Villarroel todo lo que le apetecía, i todo lo que consiguió. Para su amigo el Capitán Vidal Gormáz, trajo un cajón de cartas jeográficas que valían por sí solas una Biblioteca Nacional: i esa colección del Cost Survey de la Unión del Norte, figura hoy entre los mejores arreos de la Oficina Hidrográfica en Santiago.

XVI

Sobrellevando alegremente todas las vicisitudes de fortuna, inclusas las más horrendas de la vida humana, que son las ingratitudes, volvió Villarroel a sus climas i clases de idiomas en las casas y colejios de Santiago hasta que estalló la guerra i voló " a manera de polvorazo" a las batallas i a sus campamentos, cayendo en los de Antofagasta , como una visión de camanchaca. I allí siguió sin empleo, sin sueldo i sin rancho, comiendo de prestado en el perol del pililo, a Pisagua, a los Angeles, a Tacna i por último a Arica como si hubiese llegado en alas de la dinamita a las cumbres del Morro. Nombrado en esta plaza, Capitán de pontoneros ad-honorem., Villarroel desentrañó en su derredor unos cuantos centenares de minas, polvorazos y torpedos, algunos de estos de formidable calibre, desenterró algunas leguas de alambre de cobre i descubrió las cuatro batería eléctricas que habían servido a la defensa. El Capitán Villarroel dejó además suficiente constancia de que una de estas baterías destinadas a volar los fuertes en el momento del asalto había cobardemente instalada en el Hospital de Arica, bajo el amparo de la bandera roja.

XVII

Concluída su tarea plutónica, el Capitán Villarroel regresó a Santiago en Julio de 1880, i bajo los auspicios del Ministro de Guerra y del Intendente Jeneral del Ejercito organizó su Sección de Fuego; alambre , baterías, picrato, todo jénero de materiales explosivos i fulminantes, inclusas por supuesto la dinamita, su gran especialidad. De esta sustancia pidió Villarroel a la Intendencia, dos mil quintales, que valían cien mil pesos; pero a ejemplo de aquel famoso Intendente de Ejercito Don Luis de la Cruz que nunca entregaba a Lord Cochrane, sino la mitad de la mitad de cuanto pedía, le dieron solo cien quintales. Después se han gastado más de tres mil.

XVIII

De Arica marchó el Capitán Villarroel a Pisco, i organizó allí su Brigada compuesta de diez pontoneros i cincuenta asiáticos(chinos), sus antiguos conocidos de Cantón (1853) el Capitán Villarroel pertenecía a la Primera División, i fue nombrado guía, practico i vanguardia a pié en la atrevida marcha de Pisco a Lurín. Villarroel no había recorrido jamás aquellos desiertos; pero quien había andado cien mil leguas por el orbe ¿ no andaría las cincuenta que se extienden de Pisco a Lima por la costa i divisando el mar? Fue Villarroel con su incansable industria i enérjica inventiva, la providencia de la División Lynch en su marcha por el desierto. Sus elementos favoritos, como químico i como bombero habían sido el fuego y el agua, i trocando ahora éste por aquél, abrió en el Jagüey, pobre aguada de caminantes entre Tambo de Mora y Cañete, un "baño de natación" de catorce metros de largo con sesenta y cinco centímetros de profundidad, abasteciendo hasta la hartura debajo de las palmeras, no menos de seis mil soldados i sus bestias de silla i de carga. Villarroel iba siempre a pié, con su brigada asiática, espaldeado por los Granaderos a caballo del Comandante Yávar

XX

Cuando el infatigable gastador llegó de ésta manera a Lurín, dio cuenta de sus trabajos, i para su satisfacción recibió la siguiente honrosa respuesta: Ministerio de Guerra i Marina. Campamento de Lurín Diciembre 29 de 1880 He recibido las notas de Ud. fechadas el 23 de Noviembre y 29 del presente, dando cuenta de sus trabajos. Ellos están conformes con los datos Oficiales que este Ministerio tenía, i deja satisfecho al que suscribe del modo que Ud. ha cumplido con su deber. Ud. pasará a este Ministerio una relación de los asiáticos que tiene bajo sus órdenes para ordenar se les abone su correspondiente sueldo. Dios guarde a Ud. José Francisco Vergara.

XXI

Los servicios que enseguida prestó el Capitán Villarroel al Ejercito fueron tan intelijentes como heroícos .Los peruanos habían descubierto para su defensa el infernal sistema de las minas, pero como Dios ha creado todas la compemsaciones, así como para las culebras creó el halcón, i para los ratones el gato, así echó al mundo a Arturo Villarroel para los peruanos i sus minas. Marchando adelante de la División Lynch con su Lejión pedida en préstamo al Celeste Imperio, avezado ya aquel servicio iba en efecto Villarroel desenterrando los tarros cilíndricos de las minas como quién cosecha papas, i dejando expedito el paso al Ejército. Perdió así en la Batalla de Chorrillos a tres de sus chinos y un pontonero. Pero en la tarde del día 14 de Enero, entregaba al Coronel Lagos 39 prisioneros tomados por su jente i 435 bombas i tarros de torpedos desenterrados en el Morro Salar i en el Salto del Fraile. En consecuencia, el Capitán Villarroel fue ascendido ese día popularmente a Jeneral (Jeneral Dinamita) Era el nombre con que lo conocían los soldados i los chinos, i será probablemente el que habrá de darle la posteridad

XXII

En Miraflores la conducta de Villarroel fue bajo todos los conceptos dignas no de pobres muletas, sino de una corona de oro. Las minas de Miraflores no eran automáticas como las de Chorrillos, sino de alambre i chispas eléctricas, como los de América. I observando esto, viose entonces a este dignísimo, humilde i abnegado chileno en todos los puntos de vanguardia i especialmente en barrancos deslizándose como gato por el suelo, i en medio de un aguacero de balas iba con su afilado corvo cortando los alambres, como quién vá amarrando lechugas. Herido en el talón cual Aquiles, al principio de la batalla, volviose a retaguardia a hacerse curar, i montado otra vez a caballo siguió su tarea hasta caer junto a este, derribado sobre los rieles i con una pierna destrozada por el plomo

XXIII

Llevado al Hospital de Sangre Escuela de Cabos, disimulada portada del Panteón, la fiebre se apoderó de su trabajado organismo , i después de indecibles padecimientos, cojo, demacrado i paralítico fue traído a Chile por el mes de Abril. Recojióle en Santiago su amigo de la infancia, jeógrafo como él, y allí sentado entre dos muletas i vestido con burda i raída túnica de simple soldado( su único ajuar) hemos tenido la melancólica satisfacción de estrechar la mano paralizada del amigo, del Capitán i del patriota.

El Excelsior de la gloria no estaba escrito en la pálida frente de nuestro amigo, pro brillaba todavía como un rayo de fuego en su negra pulila, al recordar la grandeza del Ejército, sus hazañas inmortales i....."el pago de Chile" Tomado de los escritos de Don Benjamín Vicuña Mackena en Santiago de Chile, Agosto de 1881.( reproducción con la escritura de la época)

Antecedentes de su participación en La Guerra del Pacífico


Lo que a continuación sigue corresponde al período entre el 15 de noviembre de 1880 hasta el 15 de enero de 1881 en Miraflores.

Pisco, 20 de noviembre de 1880, corresponde al día en que el General Don José Antonio Villagrán entra a Pisco a eso de las dos de la tarde estableciendo en esa plaza su base de operaciones, allí ordena al Jefe de pontoneros, Capitán Arturo Villarroel" la limpia del puerto", esto consistió en recoger torpedos y minas y revisar los depósitos de explosivos que el enemigo dejó al abandonar el lugar. Con fecha 22 de noviembre de 1880 vemos al Capitán Villarroel en los procedimientos de arreglo de los pescantes del muelle, escaleras y camino de rieles del muelle inutilizados por el enemigo, ello permite en mejor forma el desembarco que realiza la Intendencia del Ejercito

La colonia china, allí numerosa y bien colocada en el comercio, recibe al Ejercito con los brazos abiertos; pues saben que ha dado libertad( el Ejercito) a numerosos esclavos de su nacionalidad, trabajadores en el valle de Sama, Locumba y Moquegua.

Hay que destacar que en estos días se establece el vínculo histórico y de amistad con muchos comerciantes chinos, que cooperan gustosos junto al Ejército Chileno. Los mismos que en señal de agradecimiento acompañarán al Capitán Villarroel en los trabajos que realizará a partir de ese momento, consiguiendo con ello un mejor y mayor bienestar a las tropas en campaña.

Es importante señalar que existió un comerciante chino que se hacía llamar Quintín Quintana, personaje muy especial, redimido por su trabajo, , tenía gran ascendiente sobre los suyos, hombre de cierta ilustración que había llegado a estas latitudes según se sabía, traidoramente desde China, siendo vendido a un rico hacendado, con un contrato de arrendamiento por 20 años de servicio, a dos soles anuales.

Se vive la experiencia de un intercambio comercial y de información, que será vital en las futuras operaciones. En efecto,el Estado Mayor se informa de detalles, que sin la ayuda china habrían costado vidas,y significado además demoras, ya que siendo los chinos conocedores del lugar, entregaron información de caminos y a guías expertos.

Pronto se reunieron allí numerosos asiáticos liberados por nuestros destacamentos, en las Haciendas de Ica, Condor, Humay, Chincha,y demás fincas productoras de caña, algodón, vid, etc

17 de Diciembre se inicia la marcha de Patricio Lynch


El 17 de diciembre se inicia la marcha de Patricio Lynch, son 300 kilómetros de distancia entre Pisco y Lurín. El día anterior, 16 de diciembre, el Capitán de Pontoneros Don Arturo Villarroel, sale de Tambo Mora a Jaguay, con cuatro individuos de su cuerpò y algunos chinos voluntarios

Los chinos se declaran ardientes partidarios de los chilenos, que dan libertad a los esclavos de su nacionalidad, comprados por hacendados en Lima a mil soles por cabeza.

Los pobres chinos vivían en corrales inmundos, vestidos con arpillera con que se amarran las marquetas de chancaca, eran alimentados con arroz en exigua cantidad; salían del trabajo bajo la dirección de un mayoral que guasca en mano los hacía trabajar de sol a sol, por cualquier razón eran castigados , engrillados y al cepo. Si alguno se suicidaba para ir a resucitar en Cantón, no tenía ni siquiera ese consuelo; los administradores ordenaban cremar el cadáver, para evitar la transmigración, condenando al alma del suicida a vagar en las sombras del espacio. Fue de gran crueldad la vida que llevaron los chinos hasta la llegada de las tropas chilenas.

Por la misma razón, sintiéndose libres, siguieron agradecidos a las tropas expedicionarias, sin imponer gran gasto y contentándose con lo que les dieran las tropas. Se habla que en gran medida se contentaron con lo que para los chilenos eran consideradas sobras, y para ellos un suculento banquete, las patas, cabezas é intestinos de las reses etc.

Serviciales, ligeros y comedidos, daban noticias de los caminos, de los recursos y de los fundos que tenían provisiones de animales de servicio; servían de asistentes de clases y soldados, les llevaban el rollo, les aseaban la ropa, les acarreaban agua y naturalmente les buscaban en las vecindades cositas apetitosas de beber y comer, en lo que eran eximios rebuscadores. Adoraban al Capitán Villarroel, que les hablaba en su lengua, pues en sus peregrinaciones, había estado en Manchuria trabajando minas; y fue el primer descubridor de yacimientos de cobre en el Celeste Imperio.

Desgraciadamente, un mandarín ávido de riqueza, ordenó degollar en una noche dada, a todos los extranjeros residentes en el mineral. Los trabajadores que sentían gran cariño por Villarroel, consiguieron transportarle oportunamente a la costa, en donde le embarcaron para América Villarroel marchaba a Jaguay a ensanchar uno o dos pozos que cavaron Yávar y Vidaurren, en las cercanías del que existía en la localidad. Durante la noche estuvo a punto de ser víctima de los montoneros, pero se impuso con sus cuatro hombres y algunos chinos armados, hasta la llegada de 140 Artilleros de Marina que le sirvieron de custodia.

Jaguay

Jaguay es una caleta desconocida cerca del cause del río Topara, llamado río Seco por los naturales, que separa las áridas pampas de Cañete y Chilcha ó Ñoco, Los marinos reconocen la localidad por una triple palmera distante 150 metros de la playa, a cuya sombra existe un pozo de agua dulce de excelente calidad. La palmera es una sola, pero a la distancia parece triple, porque nacen tres arboles del mismo tronco.

La aguadita de Jaguay tenía a la llegada de Villarroel, tres centímetros de diámetro: y de agua , siete centímetros de espesor. Villarroel desmonta un frondoso grupo de palmas, y crea de madera y con solidez, una aguada, en forma de baño de natación piscina) de 14 metros de largo por tres metros veinte centímetros de ancho. Amanecía con setenta centímetros de agua pura y buena, para los Regimientos 2º, Talca, Granaderos a caballo, sección de Artillería de Marina, y como para mil cabalgaduras,

El agua disminuye hasta 24 centímetros

Construye en seguida otra aguada de 4 por 4 metros, que queda al retirarse las tropas con 60 centímetros de mejor agua que la anterior.

El señor Coronel Patricio Lynch que había salido el 17 desde Pisco, llega a las 3 de la mañana del 18., con la gente fresca, sin un solo rezagado. Los soldados se hartan de agua y a dormir. Para en buenas condiciones continuar la marcha.

Vemos en seguida al Capitán Villarroel en Mala, acompañado de los Granaderos que lo escoltan, marchan con él pontoneros y herramientas encargados de habilitar un pozo que hay en Asia, para surtir de agua a la Brigada que los sigue.

Yávar, dejando a Villarroel en Asia, sigue adelante a ocupar el Valle de Mala . En previsión de que se oculten montoneros en los bosques, acompañan a la Caballería 25 Infantes montados del 2º de Línea.. Por su parte el Coronel Sr.Lynch emprende la marcha desde Cerro Azul a las 4 PM. para atravesar en la noche los 50 kilómetros que lo separan de Asia, para llegar a las 9:30 de la mañana y acampar, allí se encuentra con el pozo habilitado por el Capitán Villarroel, con sus pontoneros y chinos.

Luego del valioso aporte desarrollaron en esta marcha de 300 kilómetros, al concluir esta, y a las puertas de Lima, nuevamente vemos al Capitán Villarroel, acompañado ahora de 300 chinos, desactivando minas y cortando cables, pegados al suelo avanzan entre las ondulaciones del terreno. Ya , en las postrimerías de la lucha, dos tiros de rifle tumban al Capitán Villarroel dejándolo lisiado para siempre, luego de exclamar con su voz bonachona al ser llevado a la ambulancia " Se salvó la técnica; no me habría conformado volar con una mina; un par de balas, pase ¡ "15 de enero de 1881

El presente y su memoria

Después de mucho investigar sobre este tremendo héroe chileno, la vida me dio el regalo de saber de sus últimos días por medio de una amiga que es una destacada genealogista, Virginia Morelli que hace dos años me envía una parte de la Revista Zig-zag de 1907 en que se informa de la muerte prácticamente en el olvido de Arturo Villarroel “El General Dinamita”, quien completamente olvidado tanto por sus camaradas, por el Ejercito y por el Estado de Chile vivió de dar clases de las distintas cátedras como mas de 5 idiomas, geografía, geología, astronomía ,matemáticas entre las principales materias magistralmente dominaba…..permutando los conocimientos por gallinas huevos carne etc , para poder sobrevivir por que la escuálida pensión como veterano de la guerra no la eras suficiente para sobrevivir como héroe digno que fue, es y seguirá siendo.

Después visitando el Cementerio General este lugar de santo y eterno descanso de quienes ha dejado este mundo, creo que guiado por la mano espiritual de algún héroe del 79, fui guiado al mismo lugar en que descasan los restos mortales del heroico Arturo Villarroel, adjunto fotos de esta gloriosa tumba.

Tumba de Arturo Villarroel Heroe Chileno.png

PD: La forma de escritura es según transcripción de época de los escritos de don Benjamin Vicuña Mackenna. Reglas anteriores a las que Chile se suscribe en 1925 de la Real Academia Española de la Lengua

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