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Actas del Cabildo de Santiago 1790

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1793

WikicharliE Patrimonio de Chile

Enero

SESIÓN EXTRAORDINARIA DE 6 DE ENERO DE 1790. Homenaje al Gobernador Ambrosio O'Higgins por haber sido nombrado Mariscal de Campo.

6 de enero de 1790: En la Muy Noble y Leal Ciudad de Santiago de Chile en seis días del mes de enero de mis setecientos noventa años. Los señores de este Ilustre Cabildo, Concejo, Justicia y Regimiento que abajo firmarán sus nombres estando juntos y congregados en su sala de Ayuntamiento como lo han de uso y costumbre en Cabildo Extraordinario:

Acordaron que habiendo llegado en el correo de ayer cinco del corriente a esta capital al Muy Ilustre señor Presidente, Gobernador y Capitán General, la gracia que le ha hecho S. M. ascendiendo a Mariscal de Campo de sus reales ejércitos, se manifieste el regocijo público y general con que se halla toda esta ciudad con el referido ascenso de Su Señoría, poniéndose para ello en su superior consideración que a ejemplo de lo que en otras ocasiones, con igual motivo se ha practicado, acceda a que se prevenga por este Cabildo se pongan por tres noches continuadas generales luminarias, y en cada una de ellas, haciéndose el pequeño costo que tendrá un carro, con su correspondiente representación de la cantidad que por ley del reino le es facultativo librar mensualmente a este Ilustre Cabildo, para lo cual el Procurador General se presentará ante el mismo Muy Ilustre señor Presidente con testimonio de este acuerdo, a fin de obtener su previa aprobación.

Y así lo acordaron y firmaron dichos señores de que doy fe. Francisco Cisternas.- José Miguel Prado.- Juan José de Santa Cruz.- José Antonio González.- Doctor José Teodoro Sánchez.- Juan Bautista de las Cuevas.- José Ignacio Morán.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

Febrero

SESIÓN DE 6 DE FEBRERO DE 1790. Ensanche de calle.

6 de febrero de 1790: En la Ciudad de Santiago de Chile en seis días del mes de febrero de mil setecientos y noventa años. Los señores de este Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento de esta dicha ciudad estando juntos y congregados en su sala de Ayuntamiento como lo han de uso y costumbre, a saber los que abajo firmaron, con asistencia del señor Procurador General de Ciudad:

(Textual) Dijeron que siendo uno de los principales cuidados mantener la limpieza que debe tener una ciudad tan populosa como Santiago, no menos que el facilitarle sus principales ornamentos, a asear sus calles, arreglar sus acequias y llevar a la perfección debida la policía de esta capital, han reparado que después de concluida la magnífica obra de la cárcel quedó demasiadamente estrecho el paso de la calle que media entre este edificio y el de las casuchas o tiendecillas que están a su frente, de modo que padeciéndose no poca dificultad con el paso de carruajes, se siente al mismo tiempo la incomodidad de no poder a veces transitarse a pie con las aguas del invierno, o con las que se vierten de la misma acequia que pasa por el medio; y contemplando que de la altura y superioridad del terreno en que está situado este edificio respecto del de las casuchas proviene que las aguas no lleven el curso recto de la calle y se inclinen a un lado formando pantanos y lodazales intransitables, contra la salud pública, en un lugar de los más principales y de mayor concurrencia, sin que para este mal se encuentre otro remedio que el de abatir o derribar dichas casuchas, ampliar la calle, alzar su calzada con igualdad, y empedrarla de nuevo: acordaron que en conformidad de lo dispuesto por el artículo 64 de la Real Ordenanza para el establecimiento e Instrucción de Intendentes, y con respecto a que los señores de la Real Audiencia han dispuesto interinamente pasar su Tribunal a una de las salas de este Cabildo, con que ha de crecer el número de los concurrentes y aumentarse el tráfico de los coches y calesas, convenía que prontamente se resolviese y determinase de una vez esta importantísima obra, echándose abajo las seis casuchas o tiendecillas que hacen frente al referido de la cárcel, dejando sólo en pie la pared y portada sobre que cargan, sin que sirva de embarazo el estar ocupando una de ellas el nievero y otra el verdugo, pues éstos se pasarán inmediatamente a los cajones nuevos de la cárcel, poniéndose el primero en el último que está próximo a la acequia, para que por allí tengan salida las aguas y humedades de la nieve, y el segundo en el que se sigue o en cualquier otra parte, mientras se disponen otras tantas viviendas, que fácilmente pueden hacerse en el propio lugar por el lado interior con los mismo fragmentos, puertas y maderas, para que la ciudad nada pierda de sus rentas, al paso que por este medio logra hermosear sus calles y facilitar la comodidad de sus habitantes. Y para que un pensamiento tan útil para la comodidad pública, como para el adorno y esplendor exterior de la ciudad, tenga el efecto que se apetece, mandaron dichos señores que sacándose testimonio de este acuerdo se presente con el señor Procurador General ante el Muy Ilustre señor Presidente, a fin de que Su Señoría se sirva aprobarlo si lo tuviese por conveniente, o deliberar lo que sea de su superior agrado.

Y así lo acordaron y firmaron dichos señores de que doy fe. Francisco Cisternas.- Diego Larraín.- José Miguel Prado.- Juan José de Santa Cruz.- Doctor José Teodoro Sánchez.- Juan Bautista de las Cuevas.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

Abril

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SESIÓN DE 13 DE ABRIL DE 1790. Salario del Alcaide y arreglo en plazas de ayudantes.- Término de contribución al Escribano por papel. ===

13 de abril de 1790: En la Ciudad de Santiago de Chile en trece días del mes de abril de mil setecientos y noventa años. Los señores de este Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento estando juntos y congregados en su sala de Ayuntamiento como lo han de uso y costumbre, a saber los que abajo firmaron:

Y habiendo tratado varios puntos concernientes a la mejor administración de Justicia, régimen y gobierno de esta real cárcel de ciudad: acordaron que en cuanto al Alcaide, que custodia [a] los reos de Corte y ciudad con la asignación de ciento y cincuenta pesos por parte de la misma ciudad, no se haga novedad. Que por lo que respecta a la reforma que debe hacerse en cuanto a suprimir las plazas de ayudantes con reposición de otros ministros subalternos de honor y lustre, que con la denominación de tales ministros desempeñen sus respectivos cargos en servicios de los señores jueces en lo tocante a la administración de justicia y demás anexo a favor de la causa pública, uniformados como antes de ahora ha sido práctica y estilo, y sujetos a un Comandante y Cuartel, con la asignación de doce pesos mensuales; suspendieron la resolución para darla con mejor deliberación en el siguiente día de acuerdo.

Y habiéndose igualmente visto este día el expediente promovido a instancia del Escribano de este Ayuntamiento en orden a que se le contribuyan once pesos anuales para el costo de papel de oficio y común que se necesita para el despacho de negocios de Cabildo y Justicia: acordaron no acceder a su solicitud, y que por el señor Alcalde de Primer Voto se dé el papel de oficio de las dos resmas que se le han entregado para este fin.

Y así lo acordaron y firmaron, presente el señor Procurador General de ciudad de que doy fe. Don Ramón de Rozas.- Francisco Cisternas.- Diego Larraín.- Juan de Espejo.- Juan José de Santa Cruz.- Justo Salinas.- Juan Domingo Tagle.- Juan Bautista de las Cuevas.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

SESIÓN DE 23 DE ABRIL DE 1790. Concesión del uso de un sitio.

23 de abril de 1790: En la Ciudad de Santiago de Chile a veinte y tres días del mes de abril de mil setecientos y noventa años. Estando en su Sala de ayuntamiento los señores del Ilustre Cabildo, a saber los que abajo firmaron:

Se vio el expediente promovido por el sobrestante de obras públicas Francisco Balles, para que se le conceda interinamente el uso de un retazo de tierras sito al pie de las riberas del río Mapocho abajo del puente nuevo, a efecto de poder allí formar un cerco en que guardar de noche sus cabalgaduras: en atención a que aquel lugar no es útil a la ciudad ni a otro algún tercero, siendo sólo ocupado de malhechores que de noche se abrigan y refugian allí; representando para ello los servicios que ha hecho a esta ciudad, de que dado traslado al señor Procurador General de Ciudad accedió a su solicitud en respuesta de veinte y uno de marzo próximo pasado, con la calidad de que la ciudad no abdique de sí el dominio y propiedad que tiene al referido sitio, ni la facultad de poder darle otro cualesquiera destino, siempre que lo estime por conveniente. Acordaron se le conceda desde luego al suplicante el mero uso del expresado sitio, interinamente y para los fines que expone, con la reserva a favor de la ciudad de la propiedad y dominio, no menos que de la facultad de poder aplicarlo a otros destinos siempre que lo estime conveniente; y que para su verificativo ocurra con testimonio de este acuerdo el señor Procurador General a impetrar la confirmación del Muy Ilustre Señor Presidente.

Y así lo acordaron y firmaron dichos señores de que doy fe. Francisco Cisternas.- Juan Domingo Tagle.- Juan Bautista de las Cuevas. - Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

Mayo

SESIÓN DE 6 DE MAYO DE 1790. Depósito de vara de Alcalde en Juan Santa Cruz.

6 de mayo de 1790: En la Ciudad de Santiago de Chile en seis de mayo de setecientos noventa. Los señores de este Ilustre Cabildo, Consejo, Justicia y Regimiento estando juntos y congregados en su sala de Ayuntamiento como lo han de uso y costumbre, a saber los que abajo firmaron sus nombres:

Este día se depositó la vara de Alcalde de Segundo Voto, por ausencia de esta ciudad del señor Alférez Real don Diego Larraín, que la servía por ministerio de la Ley, en el Maestre de Campo don Juan José de Santa Cruz y Silva, Regidor Decano de dicho Ayuntamiento, por el expresado ministerio de la Ley.

Y habiéndolo por recibido lo firmaron dichos señores de que doy fe, habiéndoselo antes así prevenido de orden del Muy Ilustre Señor Presidente. Don Ramón de Rozas.- Francisco Cisternas.- Juan de Espejo.- Juan José de Santa Cruz.- Juan Bautista de las Cuevas.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

Julio

SESIÓN DE 6 JULIO DE 1790. Indulgencia Papal.

6 de julio de 1790: En la Ciudad de Santiago de Chile en seis días del mes de julio de mil setecientos y noventa años. Los señores de este Ilustre Cabildo, Concejo, Justicia y Regimiento de esta ciudad, habiendo visto el Breve de Su Santidad de 31 de agosto de 1789, en que se digna conceder perpetuamente Indulgencia Plenaria a favor de los fieles de ambos sexos que habiendo confesado y comulgado visitaren esta Santa iglesia Catedral el día 24 de julio, desde sus primeras Vísperas hasta el ocaso del sol; cuyo Breve se halla pasado por el Real y Supremo Consejo de Indias, por la Comisaría General de Cruzada, y visto por el Juez Ordinario Eclesiástico de esta Curia, de cuya orden se ha mandado publicar por medio de carteles en las iglesias de esta ciudad, en Decreto de cinco del corriente, lo tomaron, [ilegible] como es debido, y habiendo dado las debidas gracias a Su Santidad a nombre de esta ciudad, mandaron se archive dicho Breve y documentos donde corresponde para la constancia en lo sucesivo.

Y así lo acordaron y firmaron de que doy fe. SESIÓN DE 13 DE JULIO DE 1790. Solicitud del Síndico de recogidas.

13 de julio de 1790. En la Ciudad de Santiago de Chile en trece días del mes de julio de mil setecientos noventa. Los señores del Ilustre Cabildo, Concejo, Justicia y Regimiento de esta capital, estando juntos y congregados en su sala de Ayuntamiento como lo han de uso y costumbre, a saber los que abajo firmaron:

(textual) Se vio el expediente promovido por el Sindico y Capellán de la Casa de Recogidas sobre que se le auxilie con algún socorro para mantención de las que allí habitan, y otras pretensiones que ha introducido en el Superior Gobierno en orden a la satisfacción de gastos que dice haber impendido en refacciones de dicha casa, y otros que expone haber impendido en cera, vino, y aceite para la lámpara y demás necesario para el culto divino, deduciéndose estos pagamentos del ramo de Balanzas en que tiene asignada su dotación: acordaron se guarde y cumpla el acuerdo celebrado en veinte y uno del mes de agosto de setecientos ochenta y nueve, relativo a la suspensión de la contribución del ramo de Balanza, por subsistir en el día las mismas causas que lo motivaron, y a más concurrir que hallándose ya concluida la obra de la nueva cárcel en lo principal de ella, con calabozo competente para depósito y custodia de mujeres, puedan provisionalmente ser destinadas a la misma cárcel, rezagándose por este medio lo que se habría de gastar en mantención de la casa de recogidas, para que haya a su debido tiempo este auxilio a beneficio del hospicio que se ha proyectado erigir en esta capital, en el que conseguirán las que a él se destinaren el beneficio espiritual y temporal de que han carecido en la precitada casa, teniéndose igualmente presente que con el transcurso del tiempo se hallaba enteramente abolido el principal objeto con que fue erigida, por no destinarse sino aquellas personas e ínfima plebe a quienes la mera reclusión no ha servido de medicina para su escarmiento, a que deberán añadirse las demás reflexiones y consideraciones de gravedad que se han tenido presentes, exponiéndose individualmente por el señor Procurador General, a quien se le pasará testimonio de este acuerdo para que evacue la contestación pendiente en el Superior Gobierno.

Y así lo acordaron y firmaron dichos señores de que doy fe. Francisco Cisternas.- Diego Larraín.- Juan de Espejo.- Justo Salinas.- Doctor José Teodoro Sánchez.- José Ignacio Morán.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

Agosto

SESIÓN DE 12 DE AGOSTO DE 1790. Desaire hecho por la Real Audiencia al Cabildo

12 de agosto de 1790: En la Ciudad de Santiago de Chile en doce días del mes de agosto de mil setecientos y noventa años. Los señores de este Ilustre Cabildo, Justicia y regimiento estando juntos y congregados en la sala de Ayuntamiento:

Dijeron que por cuanto habiéndoles hecho avisar en el día de ayer el Tribunal de la Real Audiencia del recibimiento del señor don Juan Jerónimo de Ugarte a su plaza de Contador Honorario de Tribunal de Cuentas de este reino, para que asistiesen a él en la forma acostumbrada, pasaron como a las once del día a las antesalas del Tribunal, y en acto de presentárseles el Real Sello para que le condujeren a verificar la ceremonia del cotejo, se les anunció por los porteros de la sala haberse determinado por el señor Regente que la ciudad no tuviese en ella el asiento de que en este caso había usado inconcusamente desde el establecimiento del Tribunal; con cuyo inesperado accidente los individuos del Cabildo que no tomaron parte en la importación del Real Sello tuvieron que quedarse a la puerta de la sala, confundidos con los criados, lacayos y demás bajo pueblo que habla concurrido allí con este motivo, y los que se emplearon en aquella diligencia y por causa de ella entraron en la sala, se vieron en necesidad de salirse fuera, sufriendo el bochorno consiguiente a este lance tan vergonzoso como imposible de preverse supuesta la inevitable costumbre de recibir asiento la ciudad en estos casos, y lo que dictaba la razón en favor de un cuerpo representativo a quien las leyes conceden estas prerrogativas en todos cuantos actos prescriben su concurrencia, haciéndole así sufrir un desaire tan vergonzoso como desmerecido, siendo notorio que este Cabildo se ha prestado siempre generosamente a cuanto es y le ha parecido del mayor obsequio y decoro del Tribunal, sin reparar para sus cumplimientos que no se encuentren prevenidas por las leyes, sino propasándose hasta alterar muchas veces lo que sus antiguas costumbres y ceremoniales le defendían: en la actualidad tienen perdida la comodidad de sus mejores salas por haberlas cedido al Tribunal, y facilitar su mejor y más decente acomodo, con otras atenciones que omiten por ahora recordar. Por tanto, y porque la publicidad de aquel hecho, la sensación que ha causado en el público, y la obligación que reside en el cuerpo para conservar su estimación, persuaden que no cumplirían con lo que deben a su honor y representación sino practicasen en el caso todos los recursos convenientes para su reparación y precaver que en lo sucesivo se repitan: acordaron que estando confiadamente asegurados que el Tribunal les oirá en justicia y providenciará para ello lo conveniente, luego que llegue a sus oídos esta justa queja por medio del conveniente recurso, el señor Procurador General se presente incontinenti ante Su Alteza con testimonio de este acuerdo, explicando el suceso acaecido con la claridad, modestia y precisión necesaria a hacer comprender el agravio irrogado al incontestable derecho de la ciudad para tener en estos casos asiento en una de las bancas colaterales de la sala que ocupan las justicias, conforme a la legal costumbre deducida, y que el Cabildo está pronto a justificar por cuantos medios sean convenientes y puedan apetecerse, y pida que Su Alteza se sirva declarar o que el Cabildo no debe en lo sucesivo concurrir a funciones iguales del Tribunal, o que mande guardar la costumbre observada hasta aquí sobre el asunto del Cabildo, añadiendo que en el caso de que a ni uno ni otro haya lugar, pida testimonio de todo lo que se obrare a fin de elevar el correspondiente recurso a S. M.

Y así lo acordaron y firmaron dichos señores de que doy fe. Don Ramón de Rozas.- Francisco Cisternas.- Diego Larraín.- José Miguel Prado.- Justo Salinas.- Juan Bautista de las Cuevas.- José Ignacio Morán. Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

SESIÓN EXTRAORDINARIA DE 19 DE AGOSTO DE 1790. Resultas de una representación hecha por el Fiscal contra el Cabildo.

19 de agosto de 1790: En la Muy Noble y Leal Ciudad de Santiago de Chile en diez y nueve días del mes de agosto de mil setecientos noventa años. Los señores de este Ilustre Cabildo, Justicia, Concejo y Regimiento, a saber los que abajo firmaron, estando juntos y congregados en su sala de Ayuntamiento como lo han de uso y costumbre, en Cabildo Extraordinario:

Dijeron que por cuanto en el día de hoy, de orden del Muy Ilustre Señor Presidente, Gobernador y Capitán General del reino, han sido convocados a su Palacio, en donde se les ha intimado lo acordado por el Superior Tribunal de la Real Audiencia a consecuencia de la representación introducida por el señor Fiscal de S. M. con motivo del defecto de asistencia de este Ayuntamiento a la fiesta de la Asunción de Nuestra Señora, que se celebra en esta Santa Iglesia Catedral el quince de este mes, sobre que habiéndosele dado plena e individual satisfacción al Muy Ilustre Señor Presidente, indemnizándose el Ayuntamiento de toda la culpabilidad en este acaecimiento: acordaron los señores que le componen se pase in continenti diputación al señor Regente de esta Real Audiencia, a fin de cerciorarle y satisfacerle de la sinceridad sin culpabilidad de este procedimiento, haciéndole demostrable la inocencia y recta intención del mismo Ayuntamiento [haciéndole] igualmente presente que sin embargo de esta satisfacción tenía acordado el Ayuntamiento que con el precedente beneplácito de Su Señoría se hiciese la correspondiente representación al Superior Tribunal de la Real Audiencia, a efecto de demostrar con los documentos y justificaciones oportunos no haber tenido en aquella falta designio que le haga acreedor a las expresiones fuertes con el que el Señor Fiscal ha hecho cargo al Cabildo de aquel accidente, y que ha causado la providencia de que interpone la debida súplica y demás recursos que le competen, para que dicho Superior Tribunal se sirva de revocarla, declarando en su consecuencia que aquella falta no fue imputable a culpa ni por ella contrajo el Cabildo responsabilidad alguna en la materia.

Y así lo acordaron y firmaron dichos señores de que doy fe. Don Ramón de Rozas.- Francisco Cisternas.- Diego Larraín.- José Miguel Prado.- Justo Salinas.- Doctor José Teodoro Sánchez.- Juan Bautista de las Cuevas.- José Ignacio Morán.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

SEGUNDA SESIÓN DE 19 DE AGOSTO DE 1790. Rogativa por sequía.

19 de agosto de 1790: En la Ciudad de Santiago en diez y nueve de agosto de mil setecientos y noventa años. Los dichos señores, estando, en el mismo Acuerdo, dijeron:

Que por cuanto se están experimentando varias fatalidades con motivo de la escasez de aguas, y se espera sean mayores con motivo a lo asentado del tiempo y avanzado de él, habiendo llegado a entender este Cabildo el común clamor no sólo del vecindario sino también de los hacendados del reino, para que se haga una rogativa a Nuestra Señora de Mercedes [sic], como Patrona más antigua desde la conquista de este reino. Por tanto acordaron se efectúe dicha rogativa, precediendo novenario con asistencia del Cabildo y su vecindario, y sacándose procesionalmente en el último día por las calles acostumbradas en iguales ocurrencias, acompañándose del Patriarca San Pedro Nolasco, deduciéndose su costo de ramos de ciudad, que deberá hacer su Síndico Mayordomo con la mayor economía, llevando cuenta instruida de su inversión. Y que para su aprobación el señor Procurador General de Ciudad se presente con testimonio de este acuerdo al Superior Tribunal de la Real Audiencia para su aprobación.

Y así lo acordaron y firmaron de que doy fe. Don Ramón de Rozas.- Francisco Cisternas.- Diego Larraín.- José Miguel Prado.- Justo Salinas.- Doctor José Teodoro Sánchez.- Juan Bautista de las Cuevas.- José Ignacio Morán.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano de Cabildo.

Septiembre

SESIÓN DE 14 DE SEPTIEMBRE DE 1790. Manejo de Propios y extinción de Junta Municipal.

14 de septiembre de 1790: En la Ciudad de Santiago de Chile en catorce días del mes de setiembre de mil setecientos noventa años. Los señores del Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento de esta dicha Ciudad, estando juntos y congregados en su sala de Ayuntamiento:

Habiéndose instruido del oficio del Muy Ilustre señor Presidente, Gobernador, y Capitán General de este reino su fecha 31 de agosto, y del testimonio que acompaña de la Real Orden de 5 de abril último, en que S. M., aboliendo los artículos de la Ordenanza de Intendentes que tratan del manejo de Propios, manda se ejecute con arreglo a la práctica antigua preceptuada por las leyes, y que cese el empleo de Contador de este reino, establecido en la persona de don Juan de Santa Cruz, Regidor Decano del mismo Ayuntamiento, con lo demás que contiene: acordaron se guarde, cumpla y ejecute y se haga saber a las personas que comprende para su observancia, y que para el primer Cabildo se traigan todos los expedientes que pendían ante la Junta Municipal para darles el debido curso, respecto de haber cesado aquélla, y que tomándose la correspondiente razón de dicha Real Cédula en el libro respectivo y acusándose su recibo se archive en la forma acostumbrada.

Y así lo acordaron y firmaron, presente el Señor Procurador General de ciudad de que doy fe. Francisco Cisternas.- Justo Salinas.- Juan Domingo Tagle.- Juan Bautista de las Cuevas.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público y de Cabildo.

Noviembre

SESIÓN DE 23 DE NOVIEMBRE DE 1790. Provisión de ornamentos para oratorio del Gobernador.

23 de noviembre de 1790: En la Muy Noble y Leal Ciudad de Santiago de Chile, en veinte y tres días del mes de noviembre de mil setecientos noventa años. Los señores de este Ilustre Cabildo, Concejo, Justicia y Regimiento que abajo firmaron sus nombres, estando juntos y congregados en su sala de Ayuntamiento como lo han de uso y costumbre, en Cabildo Ordinario:

Acordaron que siendo como es justa la solicitud que hace don Juan de Frontera, relativa a que se provea de ornamentos y demás necesario al culto divino el oratorio del Muy Ilustre señor Presidente, de quien es Capellán, desde luego se allana al Ayuntamiento a que de sus fondos públicos se costee esta precisa decencia, siempre que Su Señoría lo tenga así por conveniente. Y que el señor Procurador General de Ciudad así lo represente con testimonio de este Acuerdo.

Diego Larraín.- José Miguel Prado.- Juan de Espejo.- José Ignacio Morán.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

Diciembre

SESIÓN EXTRAORDINARIA DE 4 DE DICIEMBRE DE 1790. Cuestiones protocolares.

4 de diciembre de 1790: En la Muy Noble y Leal Ciudad de Santiago de Chile, en cuatro días del mes de diciembre de mil setecientos noventa años. Los señores del Ilustre Cabildo de esta dicha ciudad, Justicia y Regimiento, estando juntos y congregados en su sala de Ayuntamiento como lo han de uso y costumbre, en Acuerdo Extraordinario:

Dijeron que por cuanto el señor Alcalde de Segundo Voto don Francisco Borja de Larraín ha representado a este Cabildo que, con motivo de la ausencia del Alcalde de Primer Voto don Francisco Cisternas, pretendía el señor Alférez Real don Diego Larraín preferirle en asiento y lugar en todos los actos y funciones; lo cual no podía consentir en manera alguna por tener entendido le tocaba y pertenecía de justicia optar aquel lugar como Alcalde propietario, y el señor Alférez Real el segundo, respecto de la interinidad con que suple por los alcaldes, y que así para evitar etiqueta y tropiezos se sirviese el Cabildo declarar lo que le pareciese de justicia.

Habiendo conferido la materia con la reflexión que corresponde, acordaron unánimes que con respecto a considerarse con igual derecho cada uno de los individuos del cuerpo para solicitar la preferencia que se disputa entre aquellos interesados, siempre y cuando suceda ausentarse o enfermarse el señor Alcalde de Primer Voto y el señor Alférez Real, se contemplaban justamente impedidos de poder prestar dictamen en el asunto, y que por lo mismo, deseando evitar diferencias en lo sucesivo establecer una regla fija y constante según derecho, que jamás se ha deslindado, era lo más conveniente y acertado ocurrir al Superior Tribunal de la Real Audiencia, y sujetarse enteramente a su decisión sin otros trámites ni formalidades de substanciación, a cuyo fin el señor Procurador General de Ciudad, con testimonio de este acuerdo, así lo represente para que Su Alteza se sirva resolver lo que le parezca, en la inteligencia de que el Cabildo guardará y cumplirá puntualmente su sabia determinación.

Y así lo acordaron y firmaron dichos señores de que doy fe. José Miguel Prado.- Justo Salinas.- Juan Domingo Tagle.- José Teodoro Sánchez.- Ante mí, don Andrés Manuel de Villarreal, Escribano Público, de Cabildo y Minería.

Fuentes y Enlaces de Interés

"Sic":proviene de la frase latina sic erat scriptum, 'así fue escrito'. Es un adverbio latino que se utiliza en los textos escritos para indicar que la palabra o frase que lo precede es literal, aunque sea o pueda parecer incorrecta. Se emplea entre corchetes en las citas y escritos cuando se quiere indicar que una palabra o frase que pueda parecer incorrecta fue producida por la persona que se cita.

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