¡Llegamos a 26.452.087 visitas gracias a ustedes! ☆

Abeja zángano

De WikicharliE
Abeja zángano
Bienvenido a Departamento de Entomología de WikicharliE

Abeja macho de la colonia

Abeja zángano. Abejas macho de la colonia. Los huevos que luego producirán zánganos no han sido previamente fecundados, por lo tanto tienen la mitad de la dotación genética de la especie.

WikicharliE Patrimonio de Chile

Contenido

Los zánganos no recolectan néctar ni polen. No intervienen en la recolección de néctar ni en la elaboración de miel ni en la defensa de la colmena ya que no poseen aguijón. Comen la miel elaborada por muchas obreras y duermen, por eso, en épocas de sequía o cuando escasea el alimento (generalmente fines del otoño, comienzos del invierno).

Las obreras se encargan de eliminarlos no dejándolos entrar a la colmena, por lo que mueren de hambre y frío. También el apicultor se encarga de dicha tarea. Para eliminarlos cuando hay en exceso se coloca la "trampa de Alley", que consiste en una rejilla colocada en la entrada por la que sólo pueden pasar las obreras, y los zánganos, por su mayor tamaño quedan atrapados o no pueden entrar.

El principal propósito de los zánganos es fertilizar a la nueva reina. Estos copulan con la reina en pleno vuelo. Tras finalizar la copula, el zángano muere. La abeja reina copula con varios zánganos en los diversos vuelos de fecundación. Los zánganos no poseen aguijón, ya que el aguijón es en realidad un contenedor de huevos modificado.

Comunicación en las abejas

Las abejas tienen un sistema de comunicación propio, que denominamos danza de la abeja. Durante muchos años investigadores trabajaron tratando de descifrar el lenguaje de estos insectos. Las diferentes especies tienen adaptaciones propias del lenguaje, pero son semejantes. En 1973 Karl R. von Frisch, Konrad Lorenz y Nikolaas Tinbergen ganaron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina luego de descifrar como a través del baile, movimientos vibratorios, las abejas indicaban la distancia y orientación con respecto al sol de la fuente de alimento.

Generalidades de la genética apícola

Tipos de abeja en colonia.jpg

En la abeja las características individuales dicen poco o nada. La abeja se comporta como un organismo social formando una colonia en la que conviven e interactúan individuos de distinto sexo y de cierto grado variable de parentesco. Algunos la consideran como una superfamilia integrada por varias subfamilias y otros como un superorganismo ya que este mantiene temperatura y humedad constante además de nutrirse cada individuo en forma mancomunada con los demás individuos de la colonia gracias a un mecanismo denominado trofalaxia, o intercambio de alimentos . Si la colonia pasa hambre pasan hambre todos sus integrantes por igual.

Una colonia está integrada por una reina madre encargada de la multiplicación de los individuos. Esta mantiene in-situ las células germinativas masculinas y femeninas apareándose en edad muy temprana con varios machos (acoplamientos múltiples) de 10 a 17 zánganos, a los que les extirpa los órganos sexuales y retiene las células germinativas en un depósito llamado espermateca. Ovoposita:

  • a) Óvulos (haploides) de los que nacen machos normales, los zánganos.
  • b) Huevos (diploides heterocigotas) de los que nacen hembras fértiles, las princesas y hembras estériles, las obreras.
  • c) Huevos (diploides homocigotas) de los que nacen unos monstruitos medio machos y medio hembras, que son comidos antes del tercer día de nacidos por las obreras.

Las obreras integran varias subfamilias que tienen un padre y madre en común pero como el padre proviene del óvulo sin fecundar, de esta manera las obreras que pertenecen a la misma subfamilia, tienen tres cuartos de sus genes en común. Reciben gametos idénticos de su padre y, en promedio, gametos mitad-idénticos de su madre. Las obreras que pertenecen a diversas subfamilias tienen la misma madre pero diversos padres. Son medias hermanas y tienen un cuarto de sus genes en común.

Los zánganos son medio hermanos con las obreras y con la reina. Esta gran familia o superorganismo no puede estudiarse por las características aisladas e individuales de uno de sus miembros, mas bien por las características que la misma en su conjunto refleja. Por lo tanto si los portadores de las características genéticas son las reinas y los zánganos juzgaríamos a la reina no por las características individuales de ella, sino por las características de la super-familia o super-organismo que esta compone y de los zánganos sabemos que son medio hermanos de la reina.

Determinación del sexo

Anatomia Abeja.png

Todas las células del cuerpo de las abejas hembras presentan en sus núcleos una doble dotación de cromosomas(2N = 32), que las caracteriza como seres diploides. Durante la gametogénesis (ovogénesis), los procesos meióticos hacen que sus óvulos sean haploides y contengan sólo 16 cromosomas.

Los machos son haploides (N= 16), es decir sólo tienen una guarnición de cromosomas en sus células, en su gametogénesis no sufren reducción meiótica por lo que sus espermatozoides tendrán, como el resto de sus células, 16 cromosomas.

La determinación del sexo se realiza en función del número de cromosomas del individuo, siendo hembras los diploides y machos los haploides. Es decir, de un huevo normalmente fecundado se originará una hembra, cuyo destino será ser obrera o reina, dependiendo de la alimentación que reciba; mientras que los machos nacerán a partir de huevos sin fecundar que, por un proceso particular llamado Partenogénesis, el individuo se desarrolla siendo haploide. Éste tipo de partenogénesis que origina machos se llama partenogénesis arrenotóquica.

Pedigrí en las abejas

El máximo de expresión de una raza es un pedigrí. El estudio del pedigrí es un concepto utilizado desde los tiempos remotos como método de pureza de raza, es un término que se refiere a la gemealogía del animal, a su ascendencia biológica. La certificación de pedigrí reconoce a un animal como perteneciente a una raza que ha sido reconocida por su belleza, originalidad, performance, etc. y/o alguna característica deseable. Un formato pedigrí es generalmente un diagrama estandardizado, demostrando simplemente una línea del padre y una de la madre a unos o más descendiente. Debido a que los zánganos provienen de un óvulo, los pedigríes de la abeja son diferentes.

Normalmente entre animales cada individuo tiene dos padres, cuatro abuelos, ocho bis-abuelos, dieciséis tártara-abuelos, etc., el número siempre doble de sus antepasados inmediatos. En el caso de la abeja el zángano tiene solo su madre, dos abuelos, tres bis-abuelos y solamente cinco tártara-abuelos. Las reinas y las obreras tienen dos padres, pero solamente tres abuelos, cinco bis-abuelos y ocho tártara-abuelos, es decir, solamente mitad del número según la regla general. Pero el zángano no tiene exactamente la mitad del número según la regla. Está claro de esto que el pedigrí de la abeja diferencia esencialmente al de otras formas de seres vivos. Es no sólo el pedigrí de ambos sexos diferente en lo que concierne al número de antepasados, sino que el zángano no tiene ni el padre ni hijos; él tiene solamente un abuelo y nietos. Además de esto el pedigrí de la abeja llega a ser aún más complicado debido a el acoplamiento múltiple”Hno Adan. Para discutir correctamente un pedigrí de la abeja, dos términos deben ser definidos. Éstas son: gameto y segregación.

Gameto

Los gametos (del griego Gameto, cónyuge) son cada una de las células sexuales. Los órganos que producen los gametos se llaman gónadas .La hembra produce los óvulos y el macho los espermatozoides mitad de los cromosomas necesitados para producir a una abeja obrera a una reina.

Segregación

Una de las maneras en que la meiosis produce variación genética, es a través de las diferentes formas que los cromosomas maternal y paternal son combinados en las células hijas. Sucede al clasificar al azar de los cromosomas apareados para producir gametos. En la mayoría de los animales, la segregación ocurre en los ovarios y en los testículos. En las abejas, la segregación ocurre solamente en los ovarios de las reinas. Por lo tanto, en las abejas, todos los nuevos gametos se originan de una reina. Decimos "nuevos" gametos porque los zánganos propagan solamente gametos existentes.

Los zánganos entonces tienen dos funciones reproductivas:
  • Primero: Convierten y extienden el gameto femenino de la reina en cerca de 10 millones de gametos masculinos idénticos (espermas).
  • En segundo lugar, sirven como vehículo para mover los gametos propagados a la reina (en el acto del acoplamiento).

En la reproducción de la abeja, entonces, la progenie femenina recibe un gameto de la reina que produjo el huevo y el otro gameto de otra reina (vía la conversión del zángano del gameto a una célula de la esperma). Así, un pedigrí de la abeja contiene solamente a hembras y solamente las hembras (o las reinas) necesitan ser registradas.

Pizarra

Logo Pizarra WikicharliE.JPG

1844

Patricio Larrain Gandarillas.jpg

Hasta 1844, la industria de la abeja era completamente desconocida en Chile. Algunos estudiosos tenían noticia de esta industria a través de las paginas de algunas revistas agrícolas, y pocos, muy pocos, habían tenido la suerte de ver un colmenar en las campiñas europeas. Por ese entonces se encontraba en Europa el señor don Patricio Larraín Gandarillas, quien compró en Milan 50 cajones con abejas, de los que hizo embalar prolijamente solo la mitad, que embarco en el mismo buque en que él regresaba al país. Una travesía dificultosa y lenta, a consecuencia de grandes temporales, con fríos intensos y una estadía de 15 días en el Cabo de Hornos, originada por los hielos, que impedían que el barco continuara su marcha, trajo por consecuencia la muerte total de las abejas, y frustro por completo el primer ensayo.

Pero el señor Larrain, temerosos de ese fracaso, había dejado contratado en Europa a un distinguido apicultor, don Cárlos Bianchi, el que se encargo de trasladar a Chile las 25 familias restantes. En el otoño de 1844 arribó a Valparaíso el barco que conducía al señor Bianchi y sus colmenas. La navegación no había sido feliz y de las 25 familias solo dos tenían una pocas abejas extenuadas y débiles. Trasladadas con grandes precauciones al jardín de Abadie, que entonces existía en Valparaíso, pudieron reponerse al poco tiempo de los estragos de la navegación, siendo solo entonces conducidas a la estancia del señor Patricio Larraín Gandarillas en Peñaflor, departamento de Melipilla, provincia de Santiago.

A la primavera siguiente los inquilinos del fundo presenciaron algo extraño que no podían explicarse; eran dos hermosos y robustos enjambres que coronaban los esfuerzos y la perseverancia de la iniciativa industrial, dando un ejemplo práctico de cuanto puede el carácter unido a un esfuerzo de innovación y a un espíritu de progreso.

Desde esa fecha, los campos y viñedos sintieron el agudo zumbido de aquellas obreras inteligentes, y las flores, en sus variadas y múltiples especies, recibieron el beso de esos voláceos que les extraería el jugo de sus tallos para transformarlo en productos tan sanos como nutritivos y de gran provecho a la humana especie.

Poco a poco fueron propagándose por los confines de la República, llegando a formar hoy día las grandes y pobladas instalaciones en que se enorgullecen nuestros campos, dándoles un aspecto pintoresco y alegre a la vez que productivo, y creando una industria tan fácil como lisonjera explotación.

Siendo posteriormente las colmenas trasladadas a la estancia del señor Patricio Larraín Gandarillas distante a más de 80 kilómetros de la ciudad de Valparaiso, situada en Peñaflor, departamento de Melipilla, provincia de Santiago, que queda a 37 kilómetros de Santiago de Chile aproximadamente. Sin duda esta travesía por tierra en volanta o carreta llevó un par de noches de viajes y debió ser bien planificada seguramente comienzo o al final de la temporada 1844-1845, para que invernaran en Peñaflor, o bien al año siguiente de 1846 que es citado en algunas bibliografías como fecha de introducción, siendo posible que esta sea la fecha la llegada a Peñaflor o Santiago de Chile. Lo que estamos seguro es que el 4 de abril de 1847, cuando el hermano de Don Patricio Larraín Gandarillas, Don Joaquín Larraín Gandarillas se ordena de Presbítero en Santiago de Chile, la cera había sido extractada de las colmenas que por primera vez fueron traídas al país y por primera vez cosechadas, según la cita de la Revista del Pacífico publicada en 1861.

Este escaso plantel fue la base de la apicultura Chilena y posteriormente de la apicultura Argentina, que se inició en Mendoza. Gandarillas contrató para restablecer su castigado apiario, los servicios del experto colmenero D. Carlos Bianchi y puso al frente de sus cultivos al ingeniero agrónomo Miguel Amado Pouget, republicano llegado a Chile después de la Revoluciones Europeas de 1848 y que en 1853 se traslada a Mendoza, llevando consigo abejas con la consecuente introducción en Argentina.

Vicente Pérez Rosales en su obra titulada Ensayo sobre Chile traducido al castellano por Manuel Miguel, publicado 1859, Librería del Ferrocarril, de 510 páginas nos comenta en la página 138, en el Capítulo IV, Producciones:

La abeja melífica exótica se ha multiplicado prodigiosamente desde su introducción, y, en presencia de las grandes facilidades que ofrecen a esta raza de insectos el clima y las flores que se producen en todas las estaciones, todo induce a creer que, dentro de algunos años, no sólo la importación de la cera y de la miel será excluida de nuestros puertos, sino que los productos chilenos de este género podrán hacer competencia a los productos europeos sobre las costas del mar Pacífico.

Según la estadística agrícola, el año 1919 se tenían 129.466 colmenas y los principales centros de producción eran Aconcagua, Colchagua, Curicó y Talca, Llanquihue en el sur; siendo de notar que Contulmo en la provincia de Arauco es notable por la calidad de sus mieles.

Obras de apicultura publicadas en Chile

La primer obra de apicultura publicada en Chile posiblemente fue en 1857 y es titulada: J. B. Debeauvoys; Julio Belin. (1857). Guía del apicultor. Traducida de la cuarta edición de la obra del Doctor Debeauvoys y adaptada a las circunstancias de Chile por Julio Belin. Editorial: Santiago [Chile], 1857. 196 p. ilus., 19 cm. Al parecer esta obra no está en la Biblioteca Nacional de Chile, pero se halla en la Biblioteca Americana del Museo Mitre.

Dos obras son publicadas en 1867 en Chile.

La segunda por Robustiano Vera prolífico escritor que también se hizo tiempo en la apicultura y en 1867 publica El pequeño Colmenero, o: guía Apicultor. Editorial: Santiago; Imprenta Nacional, 1867. Posiblemente se trate de las primeras obras de apicultura impresas en Chile.

La tercera la publicaron los Hermanos Durand Savoyat en 1867 titulada: Manual del colmenero, Editorial: Santiago, Impr. del Independiente, 1867. Ver cita. Esta obra existe en Dibam Biblioteca Nacional de Chile Santiago, Chile. Es posible que se trate de la misma obra Manual del apicultor para la República Argentina y países adyacentes donde al reimprimirla se le cambió el título a la misma (debe confirmarse).

La cuarta obra se titula Catálogo jeneral i precios corrientes de colmenas, maquinarias, panales artificiales, etc., etc.: correspondiente a la nueva temporada 1900 a 1901. Establecimiento Nacional de Apicultura (Chile). Editorial: [Santiago]: Impr. Cervantes, 1900.

Fuentes y Enlaces de Interés

Visita otros de nuestros artículos

TODAS LAS PAGINAS.png
Haz click en el emoticón

Léase en WikicharliE

Herramientas personales
Espacios de nombres

Variantes
Vistas
Acciones
Navegación
Herramientas
Contacta a Orquesta Tabaco y Ron para Eventos y Matrimonios http://tabacoyron.cl/